Morfología y Evolución Histórica de las Ciudades Españolas
Clasificado en Geografía
Escrito el en
español con un tamaño de 2,67 KB
Evolución Histórica de la Ciudad
En muchas ocasiones, ciudades y pueblos tienen un origen común, salvo en el caso de aquellas ciudades cuya fundación romana ya las distinguía de los pueblos. Las ciudades españolas han experimentado importantes cambios a lo largo de la historia.
La Ciudad Preindustrial
Abarca desde los primeros asentamientos de la antigüedad hasta la época de la industrialización. Los orígenes de las primeras ciudades se podrían remontar a la época íbera y romana.
La Ciudad Romana
La mayoría de las ciudades romanas peninsulares surgió a partir de los campamentos instalados por el ejército romano. Tenía estructura de damero, con calles que se cruzaban en ángulo recto. Poseía dos calles principales: el Cardo Maximus (de norte a sur) y el Decumanus Maximus (de este a oeste). En el centro se encontraba el foro. La ciudad estaba rodeada por murallas.
La Ciudad Medieval Cristiana
Se caracterizaba por su carácter defensivo y generalmente estaba rodeada de murallas. Tenía trazados irregulares, con calles estrechas, debido a un crecimiento sin planificar; tal es el caso de Ávila o Salamanca. Normalmente crecía en forma radiocéntrica a partir de una iglesia, castillo o mercado.
La Ciudad Medieval Musulmana
Es una ciudad amurallada con un núcleo central, la medina, que alberga la mezquita y el mercado central. A partir de este núcleo crecen barrios con mezquitas menores. Las calles principales de los barrios surgen en forma radial. Estas calles tienen trazado irregular.
La Ciudad Renacentista y Barroca
Entre los siglos XVI y XVIII, el aumento de la población supuso el crecimiento de las ciudades medievales, con nuevos barrios situados fuera de las murallas. Se construyeron nuevos edificios, como ayuntamientos y palacios de la nobleza.
La característica de la ciudad renacentista es la uniformidad, que se resuelve en calles y edificios de parecida construcción. Durante el Barroco, proliferó la construcción de conventos e iglesias, profusamente decorados. El crecimiento continuó fuera de las murallas.
La Ciudad Industrial
Desde mediados del siglo XIX, las ciudades experimentaron cambios importantes debido a la industrialización, que atrajo a gran cantidad de población. Para poder ampliar las ciudades, se derribaron las murallas medievales.
Se construyeron los ensanches, barrios surgidos de la planificación urbana. También se construyeron nuevos arrabales. Se instalaron servicios esenciales como el alcantarillado, la recogida de basuras e infraestructuras, además de los avances del ferrocarril.