Mortalidad en Europa (siglos XVI–XVII): causas, cifras y consecuencias de higiene, epidemias y hambrunas
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Mortalidad: tasas y causas en Europa
La tasa de mortalidad era de 30–40 por mil, mientras que para los países industrializados en 2005 era inferior a 10 por mil. A continuación se exponen los factores determinantes y las principales manifestaciones de esa elevada mortalidad.
Factores
- Falta de higiene, tanto pública como personal: existía un ambiente insalubre en las ciudades, con grandes deficiencias de alcantarillado y redes de agua, acumulación de basuras, y la ausencia de excusados o agua corriente en muchas viviendas.
- Deficiencia en la alimentación: dieta escasa y poco equilibrada; además, las hambrunas sacudían periódicamente a amplios sectores de la población.
- Grave incidencia de las enfermedades infecciosas: tanto endémicas como epidémicas (tifus, malaria, viruela, sífilis, peste, cólera, etc.).
- Escaso desarrollo de la medicina: la medicina era impotente ante muchas enfermedades; predominaban métodos tradicionales y un enfoque preventivo por encima de terapéutico, con limitadas opciones curativas.
Principales manifestaciones de la elevada mortalidad
- Mortalidad infantil elevada: sujeta a variaciones por alimentación, factores ambientales, actitudes hacia la infancia y condición social. Era más alta en las ciudades (250–400 por mil) que en el mundo rural (120–150 por mil). La mortalidad entre 1 y 4 años decrece, pero seguía siendo elevada, especialmente en ciudades (por ejemplo, 1630–1639; en Ginebra, 298,6 por mil). La consecuencia es una baja tasa de supervivencia infantil: en Ginebra, sólo 408 niños de 1.000 nacidos entre 1580–1589 cumplían su décimo aniversario.
- Patrones según la edad: en el primer mes de vida predomina la mortalidad endógena (malformaciones congénitas, traumatismos y secuelas del parto). Tras el primer mes, incide la mortalidad exógena, por enfermedades propias de la infancia (sarampión, escarlatina, rubeola) o generales (viruela, enfermedades gastrointestinales) con gran incidencia en edades tempranas.
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Mortalidad catastrófica causada por otros factores:
- Malas cosechas, crisis de subsistencia y hambrunas, que pueden elevar drásticamente la mortalidad.
- Epidemias: hasta 1670 la gran asesina fue la peste, con brotes importantes en diversos periodos (1563–1566; 1575–1578; 1589–1590; 1597–1601, entre otros).
- Guerras: conflictos como la guerra franco‑española (1635–1659) causaron unas 280.000 víctimas. En la Guerra de los Treinta Años se registraron pérdidas poblacionales muy elevadas: alrededor de un tercio de la población en las zonas menos afectadas y hasta casi el 70% en las más devastadas. Las consecuencias incluyeron saqueos, abandono de campos, pérdida de cosechas, despoblación por huida, etc.
Conclusión
La combinación de malas condiciones sanitarias, insuficiente alimentación, elevada presencia de enfermedades infecciosas y el limitado desarrollo médico, junto con factores catastróficos como epidemias, hambrunas y guerras, explican las altas tasas de mortalidad y la baja supervivencia infantil en Europa durante los siglos XVI y XVII.