La música clásica: características, instrumentos y ópera
LA MÚSICA
El término música clásica suele emplearse para hablar de la música culta en general. Sus compositores más importantes son Franz Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig van Beethoven.
La música del clasicismo se caracterizaba por:
- Ser equilibrada, clara y brillante, sin adornos ni excesos.
- Buscar un lenguaje universal que expresara la perfección formal y la belleza absoluta.
- Usar formas musicales con estructuras muy definidas y transiciones suaves entre sus secciones.
- Dar protagonismo a la melodía, empleando frases musicales breves y simétricas (con el mismo número de compases).
- Emplear una armonía sencilla, con puntos de reposo bien marcados, que estructuran claramente la pieza musical.
- Utilizar la textura de melodía acompañada, especialmente con el bajo Alberti.
LA MÚSICA INSTRUMENTAL
Durante el Clasicismo, se mejoró técnicamente la construcción de instrumentos y tres de ellos se hicieron fundamentales en el repertorio de la época:
- CLARINETE (viento madera): Es un instrumento de lengua simple y con llaves que, según su tamaño, tiene diferentes sonoridades, desde el registro más grave al más agudo. Surgió en el siglo XVIII a partir de las modificaciones de un instrumento popular francés llamado chalumeau.
- TROMPA (viento metal): Consta de una boquilla y un largo tubo que se enrolla sobre sí mismo en forma de círculo, y que termina en una sección cónica.
- PIANO (cuerda percutida): Es un instrumento de teclado que se inventó en el siglo XVIII por Bartolomeo Cristofori.
LA MÚSICA VOCAL
La ópera experimentó importantes transformaciones:
- Los temas y argumentos se hicieron más cercanos al público.
- El coro adquirió mayor relevancia.