Mussolini, Hitler y el auge del fascismo y el nazismo
Ascenso de Benito Mussolini al poder
Benito Mussolini (1883-1945), de origen humilde y maestro de escuela, inició su actividad política como agitador del Partido Socialista. Dirigió en Milán el periódico Avanti. Al estallar la Primera Guerra Mundial defendió, en contra de su partido, la intervención italiana, por lo que fue expulsado. Su ideología fue evolucionando del socialismo al productivismo (la solución de los problemas económicos y sociales requiere un aumento de la producción).
Los Fasci di Combattimento
En 1919 fundó los fasci, inspirados en la tradición romana, un movimiento que recogía a antiguos combatientes y que presentaba un programa populista y nacionalista.
El Partido Nacional Fascista
El Partido Nacional Fascista se presentó como un recurso eficaz frente a la amenaza de bolchevización de Italia y lo dotó de un programa nuevo que tenía como ejes vertebradores la construcción de un Estado fuerte, garante de la propiedad privada, y una ambiciosa política expansionista en el exterior.
La Marcha sobre Roma
El golpe definitivo para hacerse con el poder llegó con la Marcha sobre Roma el 28 de octubre de 1922. Más de mil camisas negras ocuparon los edificios públicos. El gobierno quiso proclamar el estado de excepción, pero el monarca se negó a firmar el decreto y, entonces, el gobierno dimitió asumiendo toda la responsabilidad. El rey Víctor Manuel III pidió a Mussolini que constituyera un nuevo ejecutivo.
En el proceso de entrega del poder al fascismo, dos instituciones desempeñaron un papel decisivo: la monarquía y el ejército. El acceso de Mussolini al poder no significó el establecimiento inmediato de una dictadura, sino que esta fue el resultado de un proceso de restricción de las libertades; un gobierno de coalición entre diferentes fuerzas políticas mantuvo formalmente la vida parlamentaria.
El asesinato de Matteotti
El asesinato del diputado socialista Giacomo Matteotti, que había denunciado los crímenes perpetrados por las escuadras fascistas y el fraude con el que el Partido Nacional Fascista había conseguido ganar las elecciones, marcó un punto de inflexión. Los fascistas quedaron directamente implicados en el asesinato y, para no tener que enfrentarse a las críticas en el Parlamento, Mussolini asumió plenos poderes y silenció a toda la oposición.
El ascenso del nazismo y de Hitler
Adolf Hitler nació en 1889 en Braunau (Austria) y murió en 1945 en Berlín (Alemania). Intentó ser artista, pero no fue admitido en la Academia de Bellas Artes; después intentó ser militar, pero fue declarado inútil por ser bajito y tener una enfermedad degenerativa. Se alistó como voluntario en la Primera Guerra Mundial. Al acabar la guerra se unió a un partido radical nacionalista, el NSDAP, del que se convirtió en líder en 1921.
El Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP)
Hitler se puso al frente de este partido en 1921, dotándolo de un carácter violento con la creación de unos escuadrones paramilitares, las Secciones de Asalto (SA). También adoptó una serie de emblemas: la camisa parda, el saludo a la romana y la cruz gamada. Fue reconocido como jefe del partido en 1923.
El Putsch de Múnich
En 1923 intentó un golpe de Estado contra la República de Weimar. Por ello fue detenido y condenado a cinco años de prisión, que quedaron reducidos a seis meses.
Mein Kampf (Mi lucha)
Durante su prisión escribió Mein Kampf (Mi lucha), obra en la que expresó sus principales ideas:
- a) Desprecio por la democracia parlamentaria.
- b) Odio al bolchevismo.
- c) Liderazgo único.
- d) Defensa del antisemitismo.
- e) Superioridad de la raza aria.
- f) Gran Reich.
- g) Conquista del espacio vital (Lebensraum).
Al salir de prisión, su liderazgo político estaba reforzado. Creó las SS, un grupo de protección, y aceptó momentáneamente el juego parlamentario.
El acceso al poder
Ante la difícil coyuntura económica, en las elecciones de 1932 el NSDAP obtuvo 196 diputados y el Partido Comunista 100. Ante ello, las fuerzas conservadores, alarmadas por la influencia comunista, prefirieron llegar a un acuerdo con los nazis. En enero de 1933 Hitler fue nombrado canciller en un gobierno de coalición. Juró la Constitución, pero su intención era convertir la república en un Estado autoritario.