Mediados del siglo XVIII - mediados del siglo XIX.
Vuelta al estudio de la antigüedad grecorromana.
Desarrollo de la Arqueología como ciencia, con excavaciones de Pompeya y Herculano, destacando la importancia de estos sitios arqueológicos.
Con la Revolución Francesa en 1789, se produce el rechazo del Rococó, un estilo que se identificaba con la aristocracia y sus privilegios. Este rechazo del Rococó fue fundamental tras la Revolución Francesa.
Los ilustrados y, posteriormente, los revolucionarios prefieren la sencillez del arte clásico a la frivolidad del Rococó.
El Neoclasicismo coincide con el Despotismo Ilustrado, la Revolución Francesa y la época napoleónica.
En la Francia de Napoleón, el Neoclasicismo pasará a llamarse Estilo Imperio. El Estilo Imperio se consolidó durante el periodo napoleónico.
El Neoclasicismo es un estilo funcional que rechaza el exceso decorativo.
Se estudia el arte griego y romano como modelo a imitar.
El artista se forma en las Academias, que se extienden por toda Europa.
El taller ya no es el lugar predominante del aprendizaje.
En las Academias se copian los modelos clásicos.
Arquitectura Neoclásica
Características Principales
Simplicidad espacial y compositiva.
Desarrollo de fachadas estáticas y pórticos con columnas, a imitación de los templos grecorromanos.
Uniformidad estilística, consecuencia de la formación de los artistas en las Academias.
Voluntad de ser transmisora de valores eternos a través de sus propios elementos arquitectónicos, no por el ornamento añadido.
Desarrollo racional del medio urbano, que abandona la fisonomía eminentemente religiosa a favor de la civil o laica.
La ciudad adquiere una fisonomía laica, con la construcción de museos, bibliotecas, teatros y paseos públicos.
Notable adecuación entre forma y función.
Aplicación de avances técnico-científicos, como la utilización de nuevos materiales en las estructuras (cemento, hierro).
Ejemplos de Arquitectura Neoclásica
Iglesia de Santa Genoveva (Panteón de París)
Iglesia de la Madeleine
Arco de Triunfo de L’Étoile
Características de la Pintura Neoclásica
Sencillez.
Puesta en escena clara y comprensible.
Pocos personajes.
Concentración en la escena principal, eliminando detalles anecdóticos.
Preeminencia del dibujo y la línea por encima del color.
Nuevo lenguaje clásico, cuyo modelo no es la naturaleza, sino la historia de la pintura centrada en los maestros antiguos.