Nietzsche: moral contranatural, moral de los señores y origen de los valores

Clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 5,13 KB

Moral contranatural según Nietzsche

Moral contranatural. Es la moral tradicional, propia de los débiles y resentidos contra la vida, de quienes afirman la realidad de un mundo superior por cuya consecución debemos sacrificarnos en esta vida. Nietzsche critica de la moral tradicional su dogmatismo y su carácter antivital. El dogmatismo presenta los valores morales como objetivos y universales. Pero, según Nietzsche, los valores los crean las personas; son proyecciones de nuestra subjetividad. El dogmatismo olvida esto y afirma que tienen una existencia objetiva y, por ello, sostiene que las leyes morales valen para todos los seres humanos.

Crítica al dogmatismo y al carácter antivital

Además, los valores de la moral tradicional son antivitales, es decir, contrarios a la vida. Es una moral de resentimiento contra los instintos y contra el mundo biológico y natural. Esta moral contranatural surge como contraposición a la moral natural, propia del mundo griego arcaico, que era la de los fuertes, basada en la voluntad de poder y en la valoración de esta vida terrenal como lo más importante.

Método genealógico y transformación moral

Con su método genealógico, Nietzsche analiza el origen de la moral entre los griegos y el giro que sufre a partir de Sócrates y Platón. Estos instauran una moral basada en la razón y eliminan la parte vital e instintiva, imponiendo valores descendentes, contrarios a la vida. El judaísmo y el cristianismo serán los responsables de su expansión, imponiendo una moral de esclavos. Frente a los valores de esta moral de esclavos, Nietzsche propone recuperar una moral natural, regida por el instinto de vida y fundamentada en valores ascendentes, de afirmación de la vida. Es la moral de los señores, los valores del superhombre.

Características principales

  • Origen humano de los valores: los valores no son absolutos ni objetivos, sino creaciones humanas.
  • Antivitalidad: la moral tradicional niega la afirmación de la vida y reprime los instintos.
  • Resentimiento: la moral contranatural surge del odio de los débiles hacia la vida de los fuertes.

Relaciones e influencias

Nietzsche es explícito respecto a las influencias recibidas, señalando la herencia de la cultura griega y romana. Del historiador romano Salustio aprendió el epigrama como estilo literario: el pensamiento breve, conciso y agudo. En los griegos encuentra "su más fuerte instinto, la voluntad de poder" y, especialmente, identifica la cultura griega arcaica con Dionisos. Lo que representa Dionisos le proporciona su forma específica de ver la vida, así como la salida a la cultura nihilista occidental y cristiana mediante la recuperación del sentimiento trágico de la vida.

Influencia de la filosofía presocrática

De la filosofía presocrática le influye especialmente Heráclito, por su estilo aforístico y, más aún, por su reivindicación de la realidad como devenir, lugar de la temporalidad y del cambio. Esto, a pesar de que Heráclito mantenía una epistemología que negaba el papel de los sentidos, pues sostenía que la razón es lo que capta el Logos que rige y unifica los elementos opuestos constitutivos de la realidad.

Crítica a Sócrates y Platón

Su crítica a Sócrates y a Platón es feroz porque, según Nietzsche, inician la línea racionalista que se impuso en la cultura occidental, impidiendo ver lo genuino de los griegos y dirigiendo el pensamiento hacia lo cristiano. Critica el dualismo ontológico platónico que considera que existen dos mundos y que el verdadero no es el que vivimos y percibimos con los sentidos, negando el devenir, que para Nietzsche es lo único real. Nietzsche niega radicalmente la existencia de esencias en otro mundo. Consecuentemente, en lo epistemológico, rechaza que la razón sea el instrumento para acceder al conocimiento de la realidad. En lo moral, critica su intelectualismo, que identifica la virtud con el conocimiento racional del bien, y que se basa en la existencia de valores morales objetivos y universales.

Para Nietzsche, los valores morales son una creación humana y, por tanto, pueden cambiarse. La moral platónica la tacha de "contranatural" por considerar que va en contra de los valores vitales, y sostiene que su origen reside en el odio y el resentimiento de los débiles hacia la vida. El mundo de las Ideas platónico servirá de "más allá" religioso al cristianismo y acaba convirtiéndose en un orden moral externo que dirige a los hombres. El cristianismo supondría, según Nietzsche, una eliminación de los instintos del mundo sensible.

Relación con la modernidad

De la filosofía en la modernidad, Nietzsche coincide con el empirismo en cuanto a la importancia de los sentidos, pero no para llegar a ninguna verdad absoluta, sino para tener contacto con la vida y alcanzar una verdad relativa a la propia existencia, a la perspectiva vital de cada uno.

Entradas relacionadas: