Normas de Conservación y Mantenimiento del Vehículo: Guía Práctica de Cuidados
1. Normas generales para la conservación del vehículo
Los vehículos requieren para su conservación unos cuidados y mantenimientos concretos, cuya extensión y frecuencia dependerán de las condiciones de los servicios efectuados, del empleo al que se destinen y de los kilómetros de utilización.
1.1. Preparativos antes de la marcha
Para que el vehículo funcione correctamente, deberán realizarse las siguientes comprobaciones:
- Nivel de combustible: se conoce a través del indicador de nivel en el cuadro de instrumentos.
- Nivel de aceite en el motor: el coche debe estar en suelo horizontal con el motor apagado. Si se ha expuesto a un viaje, se espera 20 o 30 minutos para que regrese al cárter todo el aceite.
- Presión de inflado de los neumáticos: la presión correcta da seguridad tanto al frenar como al virar. Con la presión adecuada se evita el desgaste excesivo y desigual de los neumáticos. La presión se comprueba con los neumáticos fríos.
- Iluminación del vehículo: conviene comprobar las luces del vehículo: las de carretera, las de freno, las del cuadro de instrumentos y las intermitencias. Si no funcionan bien, puede tratarse de la batería.
- Nivel del líquido refrigerante: es imprescindible para conseguir una correcta refrigeración del motor y un funcionamiento eficaz de la calefacción.
- Nivel del líquido lavaparabrisas: si es necesario limpiar el parabrisas, puede resultar vital en carretera.
- Juego de la dirección: la dirección es un mecanismo al que hay que prestar mucha atención. Su holgura no debe ser superior a 15 mm.
1.2. Precauciones durante la marcha
- No forzar al máximo el motor.
- Con el motor frío, no emprender la marcha.
- Si se inicia la conducción antes de alcanzar la temperatura de servicio, no exigir el máximo al motor.
- Con el vehículo frío, no dar aceleraciones.
- Conducir con marchas inferiores cuando sea necesario.
- Durante la conducción, observar los instrumentos de control.
1.3. Funcionamiento durante el invierno
Hay que tomar medidas especiales en invierno para evitar los siguientes problemas:
- Corrosión: las sales utilizadas para la descongelación de carreteras ocasionan grandes daños en las partes inferiores del vehículo y en los elementos expuestos a las salpicaduras de agua y barro. Para evitarla, hay que controlar posibles daños por corrosión, lavar el vehículo con más frecuencia y rociarlo con un producto de conservación.
- Engrase: el invierno expone a todos los elementos con articulaciones a grandes esfuerzos. La limpieza y el engrase de estas partes aportan mayor seguridad.
- Aceite de motor: en invierno debe cambiarse el aceite por otro con una viscosidad más apropiada para la época.
- Líquido refrigerante: las bajas temperaturas ponen en grave peligro de congelación el agua refrigerante del motor. Por ello, dicha agua debe cambiarse por una mezcla de agua y refrigerante.
- Batería: el consumo de batería es mayor en invierno, por lo que debe controlarse con mayor frecuencia.
- Cerraduras de las puertas: se protegen contra la congelación inyectando un aceite de poca densidad. Si se congelan, no deben forzarse.
- Sistema lavaparabrisas: debe aumentarse su control debido al incremento de precipitaciones.
1.4. Conservación y mantenimiento del vehículo
Deben efectuarse los trabajos periódicos de lubricación y mantenimiento que se detallan a continuación. La periodicidad depende del kilometraje anual que realicen los vehículos:
- Los vehículos con hasta 100.000 km necesitan un servicio de lubricación cada 7.500 km o cada 150 horas, y un servicio de mantenimiento cada 22.500 km o cada 450 horas.
- Los vehículos con kilometraje superior a 100.000 km tendrán que llevar un servicio de lubricación cada 7.500 km o cada 150 horas, y un servicio de mantenimiento cada 30.000 km o cada 600 horas.
Servicio de mantenimiento y lubricación
- Cambio del aceite del motor.
- Cambio del filtro del aceite.
- Comprobación del nivel del líquido del sistema de refrigeración.
- Comprobación del nivel del líquido del sistema de frenos.
- Comprobación del nivel del líquido de la dirección hidráulica.
- Comprobación del nivel del líquido de la dirección mecánica.
- Comprobación del nivel del líquido de la batería.
- Comprobación del nivel del líquido de la caja de cambios.
- Engrase de las barras de torsión delanteras y palancas de dirección.
- Limpieza del elemento filtrante del filtro de aire.
- Examen del tensado de las correas.
- Control de la presión de los neumáticos.
- Control del estado de los frenos de servicio y estacionamiento.
- Comprobación del perfecto funcionamiento del motor, caja de cambios, dirección, sistema de refrigeración, calefacción, sistema de frenos y sistema de combustible, entre otros.
- Comprobación del funcionamiento de la bocina, luces de control, faros y luces exteriores, limpiaparabrisas e instalación del lavaparabrisas.
- Comprobación de la estanqueidad y estado del motor, caja de cambios, dirección, refrigeración y calefacción, frenos y combustible.
- Ajuste de válvulas.
- Control del filtro del combustible.
- Ajuste del juego del embrague.
- Comprobación de los cojinetes de las ruedas traseras.
- Comprobación del espesor de las placas de presión del freno de disco.
- Control de la holgura de la dirección y estado del variador.
- Comprobación del estado de los pasadores de las barras de dirección y rótulas de las articulaciones de las horquillas de dirección.
- Comprobación del apriete de tornillos y tuercas de bridas de unión del tubo de escape con el colector de escape, suspensión del motor y caja de cambios, y tuercas de fijación de ruedas.
Además de las tareas de lubricación y mantenimiento, son necesarios los siguientes trabajos adicionales:
- Una vez al año: cambiar el líquido de freno y comprobar y ajustar el regulador de fuerza de frenado de los frenos traseros.
- Cada 6 años: cambiar los tubos flexibles del líquido refrigerante y de calefacción.
- Cada 45.000 km: cambiar el elemento filtrante de papel del filtro de aire.
1.5. Medidas a tomar al poner el vehículo fuera de servicio durante largo tiempo
- Limpiar el vehículo a fondo, tanto en el interior como en el exterior.
- Guardar el vehículo en un local aireado y seco.
- Añadir al combustible del depósito un aceite anticorrosivo.
- Vaciar el aceite del motor, limpiar el filtro del aceite y cambiar el elemento filtrante.
- Verter en el cárter aceite anticorrosivo.
- Comprobar el aceite del mecanismo de dirección.
- Vaciar el agua refrigerante con la calefacción abierta, sustituyéndola por agua refrigerante con anticongelante y anticorrosivo.
- Cubrir el alternador, el motor de arranque, el ventilador y las poleas con papel aceitado.
- Desoxidar todas las superficies brillantes de los grupos.
- Suspender el vehículo sobre caballetes.
- Inflar las ruedas.
- Tensar el embrague tanto como sea necesario para que el disco conducido no quede aprisionado por el plato de presión, a fin de que no se pegue.
- Desmontar la batería, cargarla e impregnar los bornes con grasa antiácida.