El Novecentismo y la Generación del 14: Evolución de la Prosa Española
Clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 2,71 KB
El Novecentismo: La Generación del 14
Desde comienzos del siglo XX hasta la Guerra Civil, la producción en prosa es extensa y variada. Mientras que la Generación del 98 estaba preocupada por analizar y valorar subjetivamente la realidad española, el Novecentismo o Generación del 14 se aleja del tema de España para centrarse en las novedades estéticas europeas.
Cambios en la producción en prosa
En la producción en prosa de este periodo se observan los siguientes cambios:
- Se produce una ruptura con la narrativa realista y naturalista.
- Se caracteriza por el pesimismo y una crisis de fe en el racionalismo.
- El pesimismo lleva a la angustia existencial.
- El arte surge como un refugio y una forma de evadirse de la realidad.
- Los escritores no pretenden reflejar la realidad, sino el efecto que esta produce.
- La literatura se convierte en un medio de reflexión y el argumento pierde importancia; por ello se acerca, a veces, al ensayo (como se observa en Unamuno, Azorín y Pérez de Ayala).
- Se reflexiona sobre los distintos modos de concebir la realidad y, por ello, se desecha la perspectiva única del realismo.
Estética novecentista
- Reacción contra las escuelas decimonónicas: Lo cual conduce a posiciones antirrománticas y al rechazo de un realismo trivial.
- Perspectivismo: En el análisis de la realidad surge la idea de que la verdad no es solo una, sino el resultado de su observación desde una suma de perspectivas.
- Huida del sentimentalismo: Se busca el abandono del tono pasional o vehemente, favoreciendo la distanciación y el equilibrio.
Integrantes del movimiento
Esta generación está integrada por:
- Ensayistas: José Ortega y Gasset, Eugenio d'Ors y Gregorio Marañón.
- Novelistas: Ramón Pérez de Ayala y Gabriel Miró.
La novela novecentista
Gabriel Miró
Destaca por su prosa lírica y su capacidad descriptiva.
Ramón Pérez de Ayala
A diferencia de Miró, es un autor intelectual y crítico. Los personajes de sus novelas debaten problemas de moral, estética, filosofía o política, y la erudición del autor se refleja en los diálogos y digresiones. Otorga, pues, a sus novelas una categoría ensayística sobre temas especulativos y profundos. Emplea técnicas narrativas innovadoras como la pluralidad de perspectivas y el uso del punto de vista, así como la ironía (una mezcla de ironía y gravedad) y la aportación de palabras tanto populares como cultas.