Obras Maestras de la Pintura: Del Rococó al Realismo

Arte y Humanidades4,26 KB

El Columpio de Fragonard (1767, Rococó): Se trata de una escena símbolo de la infidelidad. El marido empuja a la mujer en un columpio, mientras el amante mira por debajo de su vestido.

El Juramento de los Horacios de David (1784, Neoclasicismo): Representa el instante justo en el que el padre Horacio entrega las armas a sus hijos. Ellos juran dar su vida por la patria.

La Apoteosis de Homero de Ingres (1827, Neoclasicismo): En esta obra, Ingres inmortaliza a Homero como tal. Es todo un homenaje al personaje, sentado en su trono y coronado no por un ángel cualquiera, sino por la Fama alada, simbolizando la fama póstuma de Homero, que ha llegado hasta nuestros días. La Fama le coloca la corona de laurel, siempre símbolo de victoria y máximo reconocimiento.

La Libertad Guiando al Pueblo de Delacroix (1830, Romanticismo): El cuadro representa la Revolución de Julio de 1830, ocurrida en París, contra las violaciones constitucionales perpetradas por Carlos X durante la Segunda Restauración. La mujer representa la libertad.

La Balsa de la Medusa de Géricault (Romanticismo, 1819). Museo del Louvre, París, Francia. El 2 de julio de 1816, la fragata francesa Medusa encalló, y dado que había botes para solamente 250 de sus 400 tripulantes, los restantes construyeron una gran balsa para los 147 restantes. Allí, de éstos, al cabo de 13 días de estrecha convivencia, sólo 15 sobrevivieron.

Los Picapedreros de Courbet (Realismo, 1849): El lienzo surgió cuando el pintor contempló la dureza del trabajo de estos dos hombres, transmitiendo con su pintura una fuerte carga social. Las figuras ocultan sus rostros, concentrándose en su labor; visten ropas raídas, apreciándose claramente los parches de los pantalones o los agujeros en las camisas. Con esta obra, Courbet quiere democratizar el arte, analizar la sociedad para corregirla, ya que el pintor tiene una misión que cumplir.

Las Espigadoras de Millet (Realismo, 1857): Un tema bucólico, centrado en el mundo rural, que refleja la cotidianidad del mundo campesino. Tres mujeres con ropa sucia de estar en el campo.

El Vagón de Tercera Clase de Daumier (Realismo, 1864): Describe la pobreza y resignación de los viajeros de clase trabajadora en un vagón de ferrocarril de tercera clase.

El Quitasol / La Gallina Ciega de Goya (Rococó, 1777 / 1789): El Quitasol es un cuadro de Francisco de Goya conservado en el Museo del Prado y que forma parte de la serie de cartones para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara; en concreto, para la serie destinada a la decoración del comedor del infante Carlos. La Gallina Ciega es uno de los cartones que servían como modelo para las manufacturas de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara de Francisco de Goya y estaba destinado a la decoración del dormitorio de las infantas del Palacio de El Pardo.

El 2 de Mayo / El 3 de Mayo de Goya (Romanticismo, 1808 / 1814): Goya representa el levantamiento espontáneo del pueblo de Madrid el 2 de mayo de 1808, con cuchillos y mal armado, contra los mamelucos “soldados egipcios” al servicio de los franceses. Los fusilamientos del 3 de mayo son los hechos que Goya retrata con el mayor dramatismo posible en el lienzo que nos ocupa. Todo indica que este lienzo, al igual que su par, responde a un encargo de la regencia liberal de Luis María de Borbón y Vallabriga, que se preparaba para recibir al rey Fernando VII.

La Familia de Carlos IV de Goya (Neoclasicismo, 1800): En el centro aparecen la reina María Luisa y el rey Carlos IV, y un niño pequeño (Francisco de Paula). A la izquierda aparece el Príncipe de Asturias, que está un paso más adelante que el rey, ya que después lo iban a proclamar rey Fernando VII, y la chica que está al lado era su prometida, pero como aún no la conocían, no se le ve la cara. El resto son miembros de la familia real y al fondo a la izquierda está Francisco de Goya, el pintor, que antes lo había hecho Velázquez en Las Meninas.

Descargar

PDF Word HTML