El Ocaso de la Monarquía Isabelina: Crisis y Descontento (1857-1868)
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La Desintegración de la Monarquía (1857-1868)
1. Gobiernos Moderados
El gobierno de O'Donell inicialmente restableció la Constitución de 1845 y mantuvo las leyes desamortizadoras. Sin embargo, perdió la confianza de Isabel II, quien nombró presidente al moderado Narváez. Narváez implementó medidas significativas:
- Aprobó la nueva quinta (reclutamiento militar).
- Suspendió la desamortización.
- Limitó derechos y libertades.
- Diseñó un sufragio muy restringido.
- Aprobó nuevas concesiones ferroviarias de forma corrupta.
- En materia educativa, estableció una educación primaria gratuita.
Tras la caída de Narváez, la reina volvió a nombrar presidente a O'Donell, quien se consolidó con su partido, la “Unión Liberal”.
2. El Gobierno Unionista de O'Donell (1858-1863)
Este periodo se caracterizó por diversas medidas y una política exterior ambiciosa:
Medidas Internas:
- Se inició una apertura del control, aumentando la autonomía de los ayuntamientos.
- Se reforzó el poder judicial.
- Se incrementaron los recursos de Hacienda.
Economía:
- Prosiguó la expansión del ferrocarril.
- Se reanudó la desamortización civil.
- Aumentó la inversión en obras públicas (puentes, carreteras, etc.).
Política Exterior de Prestigio:
Fue arriesgada e imperialista, con tres campañas militares destacadas:
- A) Expedición a Indochina (1858-1862): Se pretendía castigar una matanza de misioneros.
- B) Expedición a México (1862): Para exigir el pago de la deuda externa y defender la candidatura de Maximiliano de Austria.
- C) Campaña de Marruecos (1859-1860): Se consiguieron victorias militares en Castillejos y Tetuán, otorgando gran prestigio al militar liberal progresista Juan Prim. Por la paz de Wad-Ras se amplió la zona de Ceuta y se ocupó la región de Tánger.
Cuando O'Donell decidió incorporar a Prim al gobierno, el disgusto de la reina derivó en una conspiración que forzó su dimisión.
3. Crisis Final del Sistema (1863-1868)
El autoritarismo e intervencionismo de Isabel II, influenciada por su camarilla católica, provocó una gran inestabilidad gubernamental. Se produjeron:
- Una sublevación militar y golpe de Estado (La Gloriosa, 1868).
- Una revuelta popular en Madrid (1866).
Como respuesta, el gobierno de Narváez cerró las Cortes e implantó una especie de dictadura. Los liberales progresistas, miembros de la Unión Liberal y demócratas firmaron el Pacto de Ostende, con el objetivo de acabar con la monarquía de Isabel II.
Además de la crisis política, el periodo estuvo marcado por:
- Crisis de subsistencia: Inflación y pésimas cosechas.
- Crisis financiera: Desastre en la bolsa y en el ámbito ferroviario.
- Crisis económica: Incremento del precio del algodón.