El Ocio en la Antigua Roma: Espectáculos, Termas y Banquetes
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Ocio y espectáculos en la Antigua Roma
Los espectáculos en el mundo romano eran de dos tipos principales: los ludi circenses y los ludi scaenici.
Ludi circenses
Tenían lugar en el anfiteatro y en el circo, y eran básicamente de tres tipos:
- Juegos de gladiadores: Consistían en combates entre los distintos tipos de gladiadores. Se celebraban en el anfiteatro. Los gladiadores luchaban intentando dar muerte al contrario. Si el perdedor resultaba herido, su suerte quedaba a merced del público: su indulto o condena a muerte.
- Hombres contra fieras: Estos combates, llamados venationes (o cacerías), consistían en enfrentamientos con fieras salvajes a las que el gladiador debía capturar o abatir.
- Carreras de carros: Eran carreras que se celebraban en el circo, un recinto de perfil alargado —como un hipódromo— cuya pista estaba dividida por una línea divisoria llamada spina, en torno a la que los carros guiados por dos o cuatro caballos debían dar la vuelta; una operación peligrosa que exigía gran destreza.
Ludi scaenici
Eran las representaciones escénicas que se celebraban en el teatro. A diferencia del teatro griego, el romano tenía una escena semicircular. Otra modificación con respecto al modelo griego era que el teatro romano perdió el carácter religioso y ritual que tuvo en Grecia, donde estuvo ligado a las fiestas dionisíacas.
Los romanos prefirieron la comedia a la tragedia. Terencio y Plauto fueron sus autores más importantes. Los temas habituales en la comedia son el amor, los naufragios, objetos cuyo hallazgo cambia de repente la situación y los reencuentros inesperados.
Plauto también maneja todos los niveles de la lengua. Su obra estaba acompañada de canto y danza. También gozaron del fervor del pueblo géneros menores como el mimo y la pantomima.
Otras diversiones: las termas y el banquete
Las termas
Eran los baños públicos en los que, además de bañarse, los romanos podían estar de tertulia y pasar allí muchas horas. También había locales destinados a tratamientos corporales y de estética, así como a la práctica de gimnasia y otros deportes.
El banquete (convivium)
Lo que en un principio eran cenas colectivas regadas con buen vino y sobremesas de alto nivel cultural, degeneró en muchos casos en verdaderas orgías, donde los romanos comían por comer y bebían hasta quedar ebrios.