Oposición al Sistema de la Restauración: Carlismo, Republicanismo, Movimiento Obrero y Nacionalismos (1874-1923)

Clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 4,67 KB

La Oposición a la Restauración: Diversidad Ideológica y Proyectos Políticos

La oposición al sistema de la Restauración estuvo representada por una variedad de fuerzas políticas y sociales, incluyendo carlistas, republicanos, el movimiento obrero (anarquistas y socialistas) y los nacionalismos y regionalismos periféricos.

El Carlismo

Tras su derrota en la Tercera Guerra Carlista (1872-1876), los carlistas abandonaron la vía armada. Bajo el liderazgo de Ramón Nocedal, formaron un partido político. Su influencia fue más significativa en el País Vasco y Navarra.

El Republicanismo

Los republicanos, con sus principales apoyos en las clases medias urbanas, defendían la democratización del régimen y diversas reformas sociales. Sin embargo, estuvieron desorganizados y divididos entre centralistas y federalistas. Sus líderes más destacados fueron Nicolás Salmerón y Francisco Pi y Margall.

El Movimiento Obrero: Anarquistas y Socialistas

El movimiento obrero se dividió en dos grandes corrientes: anarquistas y socialistas.

Anarquismo

Los anarquistas fueron el grupo mayoritario. Se organizaron en torno a la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE) en 1881, destacando la figura de Anselmo Lorenzo. El anarquismo tuvo mayor implantación en Cataluña y Andalucía. Se dividieron en dos tendencias:

  • Anarcocolectivismo: Defendía la acción violenta, ejemplificada por atentados como la bomba en el Liceo de Barcelona o las acciones terroristas de la Mano Negra en Andalucía.
  • Anarcosindicalismo: Priorizaba la acción sindical y la huelga como principales instrumentos de lucha obrera. Esta corriente condujo a la creación del sindicato Solidaridad Obrera (1907) y, posteriormente, de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) en 1910. La CNT defendía una ideología colectivista, libertaria, apolítica, anticlerical y revolucionaria.

Socialismo

Los socialistas fueron una minoría en comparación con los anarquistas. En 1879, un grupo de trabajadores de imprenta, liderados por Pablo Iglesias, fundaron la Asociación Socialista Madrileña, núcleo inicial del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). En 1888, se creó la Unión General de Trabajadores (UGT), sindicato vinculado al PSOE. Ambas organizaciones fueron dirigidas por Pablo Iglesias. El socialismo tuvo mayor influencia en Madrid, País Vasco y Asturias. Defendían una ideología anticlerical, antiburguesa y revolucionaria.

Los Nacionalismos Periféricos

El nacionalismo surgió a finales del siglo XIX, principalmente en Cataluña y el País Vasco. Estos movimientos argumentaban que Cataluña y el País Vasco eran naciones con derecho al autogobierno, basándose en sus particularidades lingüísticas, culturales e históricas. Su ideología era, en general, burguesa y conservadora.

Nacionalismo Catalán

El nacionalismo catalán se vio influenciado por la Renaixença, un movimiento cultural que promovía la lengua y la historia catalanas. El principal teórico del catalanismo fue Enric Prat de la Riba, quien participó en la Unión Catalanista, una organización de ideología conservadora y católica. Prat de la Riba redactó las Bases de Manresa, un programa que pedía un régimen de autogobierno para Cataluña, sin defender explícitamente el separatismo. En 1901, se creó la Lliga Regionalista, liderada por Francesc Cambó y Prat de la Riba. Este partido, conservador, burgués, católico y autonomista, fue el más importante en Cataluña durante el primer cuarto del siglo XX.

Nacionalismo Vasco

Sabino Arana fue el fundador del Partido Nacionalista Vasco (PNV). Sus ideas principales incluían: el independentismo, un radicalismo antiespañol, la exaltación de la etnia vasca, la defensa del catolicismo, la promoción del euskera, la apología del mundo rural vasco y un marcado conservadurismo ideológico. Inicialmente, la gran burguesía industrial y financiera vasca se distanció del nacionalismo. Sin embargo, en los últimos años de su vida, Arana moderó sus ideas, y a partir de 1901, el PNV fue abandonando gradualmente su postura independentista en favor de una autonomista.

Regionalismo Gallego y Valenciano

El regionalismo gallego y el valenciano tuvieron una influencia mucho menor en comparación con los nacionalismos catalán y vasco.

Conclusión

Las ideologías y movimientos de oposición a la Restauración, aunque inicialmente marginales, fueron cobrando importancia a lo largo del primer cuarto del siglo XX, contribuyendo finalmente a la descomposición del sistema canovista.

Entradas relacionadas: