La Oratoria Latina: Evolución, Escuelas Retóricas y el Legado de Marco Tulio Cicerón

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La Oratoria Romana: Concepto y Desarrollo Histórico

Definición y Características de la Oratoria

La Oratoria es el arte de utilizar la palabra para persuadir y conmover al oyente.

Evolución y Contexto

Sus características iniciales requerían que se desarrollara en un marco dramático. La oratoria comienza en el año 280 a. C. con la improvisación delante de auditorios. Se ejercía en tribunales e incluso en manifestaciones religiosas.

La oratoria acabó siendo un instrumento educativo y un inicio fundamental para la prosa latina. Sin embargo, decae con la llegada del Imperio y se refugia en las escuelas, convirtiéndose en un mero ejercicio de retórica.

El Surgimiento de la Retórica

A partir del siglo II a. C. se desarrolla una nueva disciplina, la Retórica, que se utiliza para la elaboración formal de discursos. Para ello era necesario seguir una serie de normas, como la aparición de las cinco partes canónicas de un discurso:

  1. Introducción (Exordium)
  2. Exposición del asunto (Narratio)
  3. Argumentos (Confirmatio)
  4. Refutación (Refutatio)
  5. Conclusión (Peroratio)

Las Tres Escuelas Retóricas Destacadas

En el ámbito de la retórica destacan tres escuelas principales que influyeron en el estilo de los oradores romanos:

  • Ática (Atenas): Con un estilo similar al de los escritores de la época clásica de Atenas. (El texto original menciona «con excesivos adornos», aunque históricamente el estilo ático se caracteriza por su sobriedad).
  • Asiánica (Asia Menor): Similar a los oradores griegos, destacaba por ser brillante y florida.
  • Rodia (Isla de Rodas): Estilo similar al de la escuela Asiánica, pero moderado.

Marco Tulio Cicerón: El Cenit de la Oratoria Romana

Periodos de la Oratoria

  • Oratoria Preciceroniana: Destaca la figura de Apio Claudio el Ciego.
  • Oratoria Ciceroniana: Alcanza su cenit y mayor desarrollo.

Biografía de Cicerón

Cicerón nació en el sur de Lacio, en el seno de una familia de clase media. Se formó en Roma, pero luego completó sus estudios en Grecia. Al finalizarlos, regresó a Roma, donde comenzó su carrera política (a pesar de que su familia no era aristócrata), apoyado por los patricios de Roma.

Fue candidato al consulado junto a Catilina. Más tarde, Cicerón fue condenado al exilio. Regresó a Roma y se unió a Pompeyo, que entonces era amigo de César. Cuando este último derrotó a Pompeyo, perdonó a Cicerón. Cicerón prefirió dedicar sus últimos años a la redacción de una obra filosófica.

Con la muerte de César, regresó al ámbito político e intentó enfrentarse al sucesor de César (Octaviano y Marco Antonio). Este último acabó derrotándole, y su cabeza fue cortada y paseada por el Foro clavada en una pica.

La Obra de Cicerón

Su vasta obra consta de dos grandes grupos:

1. Discursos Judiciales

Tienen lugar en el Foro. Los más importantes son:

  • In Verrem: Cicerón defiende los derechos del exgobernador de Sicilia. Escribió siete discursos contra Verres. Estos discursos llevaron a Cicerón a la fama.
  • Pro Archia Poeta: Hace un elogio a las letras en general y de la poesía en particular.

2. Discursos Políticos

Desempeño de un cargo público en el Foro:

  • Catilinarias: Cuatro discursos con los que derrotó el intento de golpe de estado de Catilina.
  • Filípicas: Catorce discursos contra el sucesor de César (Marco Antonio) que precipitaron su muerte.

Tratados de Retórica y Estilo

Tratados de Retórica

En ellos, Cicerón habla de cómo ha de ser el orador, destacando que debe tener una triple función (enseñar, conmover y deleitar) y dominar la técnica del discurso.

Estilo Ciceroniano

Con Cicerón, los discursos alcanzan su máxima expresión. Destaca la pureza de su vocabulario, la variedad de las figuras retóricas y la vivacidad de ritmo.

La Oratoria Postciceroniana

Tras la muerte de Cicerón y la llegada del Imperio, la oratoria decae y llega al punto de desaparecer como práctica política relevante. Esta se refugia en las escuelas, como instrumento educativo, realizando ejercicios artificiales.

Aunque no se ha vuelto a alcanzar el nivel de Cicerón, aún así ha habido autores posteriores de gran relevancia, como Quintiliano.

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