Cuando el Paciente Llora: Estrategias de Intervención Terapéutica

Clasificado en Psicología y Sociología

Escrito el en español con un tamaño de 3,11 KB

El abordaje terapéutico del paciente que llora

Decodificar el sentido del llanto

La manera como el terapeuta decodifica el sentido del llanto del paciente condiciona las intervenciones posteriores. Para ese fin, deberá preguntarse cuál es el significado que el paciente en particular le otorga al llanto y, además, significarlo dentro de su contexto de vida. Al mismo tiempo, convendrá descifrar el significado de ese comportamiento en el contexto de la relación terapéutica, el cual también condiciona y guía el accionar del terapeuta.

Tipos de llanto y estrategias de intervención

Llanto por un acontecimiento vital doloroso

Cuando el llanto expresa un acontecimiento vital doloroso de alto contenido emocional, por ejemplo, en relación con la muerte de un hijo o de un ser querido, el silencio por parte del terapeuta, mostrando una actitud empática, ayuda a que el cliente pueda sentirse comprendido y apoyado en su pena y en su necesidad de manifestar su dolor. Tratar de interrumpir el llanto prematuramente suele responder más al malestar o incomodidad que le genera al terapeuta que a la pertinencia de aliviar rápidamente el dolor del cliente (lo que se conoce como respuesta silenciadora).

Llanto en pacientes con control emocional excesivo

Cuando se trabaja con ciertos individuos que muestran un excesivo control de sus emociones, ya sea porque presentan dificultades de expresión emocional o porque consideran el llanto como una conducta inadecuada (por ejemplo, bajo la creencia de que «los hombres no lloran»), se aconseja favorecerlo.

Otras manifestaciones del llanto

Por otra parte, el llanto puede representar un recurso o medio para bloquear o controlar el proceso terapéutico. En estos casos, se pueden identificar diferentes motivaciones:

  • Protección: Algunos pacientes lo utilizan a fin de protegerse de tener que hablar de ciertos temas o de situaciones no deseadas.
  • Manipulación: Otros lo usan con el propósito de manipular al terapeuta y poner a prueba sus competencias.
  • Conducta aprendida: El llanto, como conducta condicionada socialmente, puede aparecer en ciertas personas frente a situaciones de frustración o desagrado, o con la intención de concitar atención y cuidado.

En estos últimos casos, la sugerencia es no reforzar o estimular el llanto con una especial actitud empática, sino facilitar que el cliente exprese verbalmente las razones que lo han desencadenado.

Llanto incontrolado o involuntario

Cuando el llanto es de tipo incontrolado, involuntario y frecuente, como expresión de una experiencia de malestar no deseado (es decir, cuando alguien llora y no quiere hacerlo), se pueden aplicar procedimientos basados en técnicas de relajación y respiración y, en algunas ocasiones, en la intención paradójica (prescripción del síntoma).

Entradas relacionadas: