Panorama de la Narrativa Española (1939-1970): Corrientes y Autores Clave
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La Novela Española de Posguerra: De 1939 a los Años Setenta
Los inicios de la novela española tras la Guerra Civil (1936-1939) están marcados por un ambiente de miseria y opresión. Algunas obras continúan con lo que se ha denominado el ‘estilo barojiano’; entre ellas sobresalen:
- La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela
- La fiel infantería de Rafael García Serrano
- Nada de Carmen Laforet
- La sombra del ciprés es alargada de Miguel Delibes
A excepción de obras como La fiel infantería de García Serrano, que canta la victoria militar y muestra una convicción plena en lo narrado, y quizás otras como las que podrían englobarse en "Savo Mariona Rebull" (siendo esta una referencia específica a una obra o autor que se desmarca de la tónica general), el resto de novelas de este periodo están profundamente marcadas por un ambiente ideológico y económico opresor, de miseria, hambre, desesperación, angustia y muerte. Esta atmósfera conduce a la creación de personajes angustiados y desolados.
El Realismo Social en la Década de los 50
La década de los años 50 ve la aparición del ‘realismo social’. Se trata de una novela comprometida que denuncia las injusticias sociales, la dura vida del campo, la realidad urbana y el mundo del trabajo. En este tipo de obras, interesa más el contenido que la forma, y lo colectivo prevalece sobre lo individual. Hay una clara solidaridad con los oprimidos y explotados del campo y la ciudad. Un ejemplo destacado es Central eléctrica de Jesús López Pacheco.
El Realismo Objetivista y su Influencia
Otra nota destacada de los años 50 es el realismo objetivista, en el que el autor no interviene directamente. La pobreza y las injusticias se plasman de forma escueta, principalmente a través de diálogos y de la actuación de los personajes, sin la aparición explícita del narrador. Este estilo está influido por el neorrealismo italiano, el ‘nouveau roman’ francés y el conductismo norteamericano, y consiste en recoger fielmente el lenguaje y el comportamiento de los personajes. Los temas suelen concentrarse en un período corto de tiempo. Sus características se pueden observar claramente en novelas como:
- La Colmena de Camilo José Cela
- El camino de Miguel Delibes
Características Comunes de la Novela de la Época
En general, la narrativa de este periodo se caracteriza por su sencillez, buscando la comprensión del lector. De ahí que la narración sea predominantemente lineal. Las descripciones, aunque breves, son funcionales y sirven para la presentación de los hechos narrados. Sobresale el personaje colectivo, que es representativo y, como característica distintiva, rechaza la novela psicológica. Al carácter dialogal de estas obras hay que añadir un lenguaje directo y desnudo, sin artificios.