El Panteón de Roma: Arquitectura, Simbolismo y el Legado de Adriano
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El Panteón de Roma o de Adriano (Siglo II, 120-124 d.C.)
El término "Pantheos" significa "a todos los dioses", haciendo referencia a los siete dioses planetarios.
Situación histórica y simbolismo
El edificio simboliza la perfección a través de la forma de la esfera según las teorías de Platón; se trata de un espacio perfecto donde se persigue la Idea del Cosmos Romano (vinculado al imperio y al poder).
A lo largo de los siglos, ha sufrido numerosas transformaciones: la ciudad subió de cota y terminó por ocultar el podio y las escaleras originales. En el siglo XVII se le añadieron campanarios, aunque posteriormente fueron retirados. En la actualidad, funciona como una iglesia y se considera uno de los templos mejor conservados del mundo, siendo un ejemplo excepcional de reciclaje arquitectónico.
¿Quién era Agripa?
Marco Vipsanio Agripa era el yerno de Octavio Augusto. Es cierto que existió un primer Panteón construido por Agripa, pero no fue el que finalmente pasó a la historia.
El primer Panteón (Siglo I d.C.) poseía una estructura arquetípica y se encontraba bastante deteriorado debido a que se incendió en numerosas ocasiones. Para la construcción del nuevo edificio se aprovecharon varios elementos, como la inscripción frontal y algunas de las columnas.
La obra de Adriano (Siglo II d.C., 120-124 d.C.)
El nuevo templo fue impulsado por Adriano, sobrino de Trajano. Cuando Adriano recibe el imperio, este se encuentra en su máxima extensión. El emperador era un gran admirador de los filósofos griegos, especialmente de Platón.
Adriano no poseía una mentalidad puramente militarista; su objetivo fue consolidar el imperio y pretender que la población viviera mejor mediante la mejora de las infraestructuras. En el diseño del Panteón, buscó el factor sorpresa: la cúpula no es visible desde la plaza porticada.
El edificio es octástilo, lo que muchos expertos consideran una cita erudita al Partenón de Atenas, que también compartía esta característica. La cúpula ofrece, ante todo, un espacio interior inigualable.
Composición y Estructura
El conjunto se divide en tres partes fundamentales:
- 1. Pórtico: Establece la relación con el espacio urbano.
- 2. Cuerpo de transición: Actúa como elemento conector.
- 3. Rotonda: El espacio imponente y principal.
Las proporciones están cuidadosamente calculadas: la anchura del pórtico (1) y del cuerpo de transición (2) es igual, mientras que la altura del cuerpo de transición (2) coincide con la del cilindro de la rotonda (3).
El diseño es un constante juego geométrico entre el cuadrado, el círculo, el cilindro, el cubo y la esfera. Su diámetro es de 43,20 m, lo que equivale a 150 pies, un número entero divisible por los cinco primeros números naturales e igual a diez veces la suma de ellos: (1+2+3+4+5 = 15; 15 x 10 = 150).
El Pórtico
El pórtico presenta tres posibilidades de acceso: dos laterales secundarios y uno principal. Posee una escala monumental y se accede a través de una bóveda de cañón acasetonada. Además, todavía conserva su puerta principal original.
La Rotonda
Al entrar en la rotonda, la escala monumental se apodera del visitante. La inmensa cúpula dirige la vista, a través de sus casetones, hacia el óculo central. Inmediatamente, se establece una conexión directa con el ábside de Júpiter (Zeus en la cultura griega).
El espacio contaba con siete puntos clave dedicados a las siete divinidades, con esculturas situadas entre ellos. Todo el conjunto se rige por una simetría biaxial definida por tres ejes principales:
- Eje 1: Correspondiente a las exedras.
- Eje 2: Eje recto.
- Eje 3: Correspondiente a los templetes.