Los partidos dinásticos y el sistema de turno pacífico en la España de la Restauración

Francés3,49 KB

Los partidos dinásticos durante la Restauración

Los dos partidos dinásticos de la Restauración eran el Partido Conservador, liderado por Antonio Cánovas del Castillo, partidario del inmovilismo político, de la defensa de la Iglesia y del orden social; y el Partido Liberal-Fusionista, liderado por Praxedes Mateo Sagasta, algo más reformista y laico.

Ambos partidos coincidían ideológicamente en lo social: la defensa de la monarquía, de la Constitución de 1876, de la propiedad privada y de un Estado centralista. Por ello, asumían de manera consensuada papeles complementarios en el denominado sistema de turno pacífico de partidos.

El sistema de turno pacífico y el caciquismo

Este sistema de turno pacífico fue posible gracias a un sistema electoral corrupto que manipulaba las elecciones, y que constituyó lo que Joaquín Costa denunció como un sistema oligárquico y caciquil, cuya crítica intentó difundir en sus escritos.

El sistema entró en crisis después de 1898, con la derrota frente a Estados Unidos y la pérdida de los restos del Imperio colonial. Esto provocó en la sociedad y en la clase política española un estado de frustración y arraigó en ella una fuerte sensación de pesimismo.

El regeneracionismo

Como reacción surgió el movimiento regeneracionista, que pedía la verdadera democratización y modernización del Estado y el fin del caciquismo y la corrupción política. Una de sus soluciones pasaba por transformar el régimen político, cuyo anormal funcionamiento denunció Joaquín Costa.

Lo que indicaba la Constitución vigente, la de 1876, establecía una monarquía parlamentaria que otorgaba la capacidad de decidir a la voluntad popular (sufragio universal masculino desde 1890). Otra, sin embargo, era la realidad.

La manipulación electoral

Los políticos pertenecientes a los partidos dinásticos (conservador y liberal), en perfecta sintonía con el bloque oligárquico, falseaban sistemáticamente las elecciones para garantizar el "turno" pacífico en el poder y, a la vez, la perpetuación del sistema económico, social y político frente a posibles alteraciones revolucionarias.

El ministro de la Gobernación en Madrid, el cacique en cada comarca y el gobernador civil en su provincia se encargaban de convertir las consultas electorales en una verdadera farsa.

El programa de Joaquín Costa

De la crítica de la realidad española de Joaquín Costa surgió un programa para transformarla:

  • Fomento de las obras hidráulicas.
  • Desarrollo de las vías de comunicación.
  • Aumento del número de escuelas.
  • Difusión de las enseñanzas agrícolas y de artes y oficios.

En política, la cuestión que denuncia el texto es la democratización, la ampliación de la autonomía personal y el ataque a la oligarquía, principal responsable del atraso español, cuyo poder se sustentaba en última instancia sobre el caciquismo.

Descargar

PDF Word HTML