Patrimonio arqueológico de la Prehistoria y la Historia Antigua en la Península Ibérica y Baleares

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Prehistoria en la Península Ibérica y Baleares

La Prehistoria dejó en la Península Ibérica y las Baleares un legado cultural muy diverso, reflejo de la evolución simbólica, social y espiritual del ser humano. Desde el Paleolítico hasta la Edad del Bronce destacan el arte rupestre, el arte mueble, el arte levantino y el megalitismo, testimonios de una herencia común que debe protegerse y estudiarse.

Arte rupestre paleolítico

Durante el Paleolítico Superior, los cazadores-recolectores del norte peninsular realizaron un arte rupestre de gran valor simbólico y técnico. Cuevas como Altamira, El Castillo, La Pasiega o Tito Bustillo muestran bisontes, ciervos y manos humanas pintados con pigmentos naturales en zonas profundas, lo que sugiere un carácter ritual. Este arte refleja una cosmovisión ligada a la naturaleza y a la supervivencia.

  • Ejemplos destacados: Altamira, El Castillo, La Pasiega, Tito Bustillo.

Arte mueble

Paralelamente, se desarrolló un arte transportable, como las plaquetas grabadas de El Parpalló (Valencia) y las vénus paleolíticas, símbolos de fertilidad. Estas obras evidencian pensamiento simbólico, capacidad de abstracción y una dimensión espiritual en la vida cotidiana.

Arte levantino

Propio del este peninsular (Valencia, Castellón, Teruel, Albacete, Jaén), surge entre el Mesolítico y el Neolítico. Se representa en abrigos al aire libre con escenas dinámicas de caza, danza o recolección. Las figuras humanas, estilizadas y en movimiento, reflejan sociedades más complejas, agrícolas y ganaderas.

  • Ámbito: provincias como Valencia, Castellón, Teruel, Albacete y Jaén.
  • Temas frecuentes: caza, danza, recolección y escenas comunitarias.

Megalitismo en la Península y Baleares

Entre el Neolítico y la Edad del Bronce (5000–1500 a.C.) se levantan monumentos de grandes piedras con funciones funerarias, rituales y astronómicas.

  • En la Península Ibérica: dólmenes, menhires, crómlech.
  • En las Baleares: navetas, talayots, taulas.

Migraciones indoeuropeas y Campos de Urnas

En el Bronce Final (siglos XIII–VIII a.C.), la llegada de pueblos indoeuropeos al noroeste introdujo la incineración y el depósito de cenizas en urnas (Cultura de los Campos de Urnas). Este cambio marcó el paso a la Edad del Hierro y el origen de pueblos como los galaicos, astures, vetones y lusitanos, que conservaron rasgos indoeuropeos hasta la romanización.

Historia Antigua de España

La Historia Antigua de España, comprendida entre la llegada de los primeros pueblos colonizadores y la Hispania romana, dejó un legado cultural de enorme valor. Este patrimonio, compuesto por restos arqueológicos, obras artísticas, construcciones urbanas y manifestaciones religiosas, refleja la riqueza y diversidad de las civilizaciones que habitaron la Península Ibérica. A través de este legado podemos comprender mejor la evolución política, social y cultural de la antigua Hispania.

Pueblos prerromanos: íberos, celtas y colonizadores

Durante el primer milenio a.C., la Península Ibérica fue habitada por diversos pueblos con culturas propias:

  • Íberos: Su patrimonio destaca por la escultura funeraria y religiosa, como la Dama de Elche, la Dama de Baza o la Bicha de Balazote, que reflejan influencias fenicias y griegas. También desarrollaron una escritura propia, cerámica decorada y una organización urbana avanzada.
  • Celtas: Su legado se conserva en los castros del noroeste (por ejemplo, el de Coaña), con viviendas circulares y estructuras defensivas. Destacaron en la metalurgia del hierro y del bronce, y en la fabricación de armas y adornos.
  • Celtíberos: Mezcla de elementos celtas e íberos, dejaron un importante patrimonio militar y funerario, como el de Numancia, símbolo de resistencia frente a Roma.
  • Fenicios, griegos y cartagineses: Fundaron ciudades como Gadir (Cádiz), Emporion (Ampurias) y Cartago Nova (Cartagena). Introdujeron el urbanismo, la escritura, la moneda y elementos religiosos. Entre sus hallazgos destacan el sarcófago antropoide de Cádiz y la cerámica griega de Ampurias.
  • Tartessos: Cultura autóctona del suroeste peninsular, con influencias orientales. Su patrimonio incluye el tesoro de El Carambolo, el santuario de Cancho Roano y la necrópolis de La Joya, que reflejan una sociedad jerarquizada y rica en metales.

Nota: El estudio y la protección de este patrimonio son fundamentales para comprender las raíces históricas y culturales de la Península Ibérica y las Baleares, así como para preservar la memoria colectiva de las sociedades que nos antecedieron.

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