Percepción del espacio y su representación en niños: factores, etapas y enseñanza
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Factores implicados en la percepción directa del espacio
La localización: Cualquier punto del espacio es localizable por un eje de coordenadas; orientación.
El dinamismo: El espacio geográfico es dinámico, está sometido a continuos cambios, resultado de una perspectiva temporal o histórica, que se derivan de la variación de las interacciones de los elementos naturales y humanos. El cambio es consustancial al espacio y el resultado es el paisaje.
La extensión: El elemento o hecho geográfico percibido presenta un tamaño y un alcance.
La escala: Todo espacio percibido posee un límite y perspectiva de observación y de análisis (escala local, escala zonal o regional, escala general).
La relación con otros espacios: La representación de un fenómeno espacial se percibe a través de su referencia, interacción o comparación respecto a otras zonas colindantes o lejanas: espacio local, espacio cotidiano, espacio exterior.
La integración: Todo elemento juega un papel definitorio de un espacio, sistema resultante de la integración de estos elementos en una forma y momento determinado. Si cambiamos ese elemento, cambiamos el espacio en su totalidad.
Representación del espacio en los niños y niñas
Piaget relaciona la progresiva comprensión de las nociones espaciales con los estadios del desarrollo del niño y del adolescente. La adquisición del concepto de espacio sigue tres etapas:
- Etapa preoperatoria (4-7 años): El niño es capaz de percibir el espacio topológico en sus relaciones de proximidad. Su espacio personal está desintegrado; las diferentes áreas no están relacionadas. Su noción de espacio se basa en el espacio vivido y experimentado por sí mismo, y su cuerpo se constituye en el punto de referencia para organizarlo.
- Etapa de operaciones concretas (7-11 años): Se consolida el trabajo con el espacio topológico y se introduce el espacio pensado e imaginado. El niño es capaz de empezar a aceptar la noción de la existencia de más de un punto de vista simultáneo. El mapa topográfico será el punto de partida para trabajar el espacio proyectivo y el espacio euclidiano.
- Etapa de las operaciones formales (a partir de los 11-12 años): El alumnado estará en condiciones de aprehender el espacio concebido sin tener que contrastarlo con la experiencia directa.