La pérdida de las colonias españolas: Historia del conflicto de 1898
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La respuesta independentista
José Martí fundó el Partido Revolucionario Cubano, firme partidario de la independencia. Por su parte, el envío desde España del general Weyler puso en práctica una política represiva muy dura. En Filipinas, la insurrección comenzó debido al descontento de ciertos grupos indígenas con la administración española y el excesivo poder de las órdenes religiosas. José Rizal fundó la Liga Filipina; aunque el general Polavieja ejecutó a Rizal, un nuevo líder, Emilio Aguinaldo, mantuvo la insurrección, obligando al Gobierno español a enviar nuevos contingentes militares al mando del general Fernando Primo de Rivera. Con la sustitución de Cleveland por McKinley en la presidencia estadounidense, los líderes independentistas de Cuba y Filipinas establecieron un estrecho contacto con los Estados Unidos.
Desarrollo del conflicto
La implicación directa de Estados Unidos en el conflicto fue determinante. Las campañas de prensa movilizaron a la opinión pública en contra del colonialismo español. En febrero de 1898, la voladura del acorazado Maine, que estalló mientras estaba atracado en el puerto de La Habana, sirvió como pretexto para la declaración de guerra.
Operaciones militares
- Frente filipino: La escuadra estadounidense al mando de Dewey partió hacia Filipinas. El almirante español Montojo presentó batalla en Cavite, donde su flota fue destrozada el 1 de mayo. Manila cayó poco después en manos estadounidenses.
- Frente caribeño: El almirante Cervera se dirigió hacia Puerto Rico, pero quedó bloqueado en el puerto de Santiago de Cuba por la Armada estadounidense. Tras diversos combates en torno a Guantánamo, la flota española fue aniquilada en el combate de Santiago. Posteriormente, Puerto Rico fue ocupado.
La superioridad de la artillería naval americana fue la causa principal de ambos desastres navales.
Fin de la guerra
Las derrotas en Cavite y Manila condujeron a la firma de la Paz de París. En dicho tratado, España renunció a Cuba, Filipinas, Puerto Rico y Guam.
Consecuencias territoriales
España entabló negociaciones para la venta de las islas Marianas, las Carolinas y las Palaos, transacciones que se formalizaron en el Tratado hispano-alemán. Finalmente, las islas Sibutu y Cagayán pasaron a la soberanía de Estados Unidos mediante el pago de 100.000 dólares al Gobierno español.