Pintura y Barroco: Herramientas de Adoctrinamiento y Expresión Artística
La Pintura como Instrumento de Evangelización
Dentro de la didáctica visual utilizada por la Iglesia para adoctrinar a los aborígenes, la pintura tuvo especial importancia, ya que permitió plasmar episodios completos de la vida de Jesús y de los santos más populares. Las pinturas de caballete fueron utilizadas por los conquistadores como protección espiritual, y por los misioneros, para presidir las ceremonias litúrgicas.
Las primeras pinturas procedentes de Europa sirvieron como modelos, formales e iconográficos, para los artistas de los talleres fundados en América por las órdenes religiosas. Las obras también fueron usadas por los misioneros como complemento de la catequesis.
Para las obras destinadas a las funciones litúrgicas, había teólogos que monitoreaban la correcta representación pictórica de los dogmas, cuidando la simbología de los colores y la ambientación de las escenas.
En un primer período, los temas de las pinturas versaron sobre escenas tenebrosas, como los martirios de los santos y la pasión de Cristo, que se realzaban con claroscuros y exaltación de la anatomía para inspirar sentimientos de arrepentimiento y conversión.
En un segundo período, la tendencia fue hacia la piedad y la devoción, mediante rostros bellos y bondadosos de la Virgen y los santos, escenas místicas y tiernas, visiones celestiales y glorificaciones.
El Arte Barroco: Expresión de una Época Convulsa
El Barroco fue un movimiento cultural que se extendió por Europa desde el siglo XVII hasta mediados del XVIII, como respuesta al pluralismo religioso, económico y político consecuencia de la Reforma protestante.
En cierta forma, el Barroco es la expresión artística de la Contrarreforma tras la desaparición del universalismo renacentista; en consecuencia, es un movimiento de raigambre católica romana.
Para recuperar el terreno perdido ante las nuevas corrientes de pensamiento reformistas, tanto las monarquías absolutas como las autoridades religiosas y civiles utilizaron el arte para defender sus intereses e influir sobre el pueblo.
De hecho, el Concilio de Trento otorga al artista un rol de instructor del pueblo, que debía persuadir los sentidos y el espíritu para mostrar el camino de la salvación.
La serenidad y confianza en la naturaleza humana del Renacimiento, en las obras de arte, fueron sustituidas por el misticismo y la visión sombría del Barroco.
Características del Arte Barroco
- Sentido del movimiento, tensión y energía. Fuertes contrastes de luces y sombras que generan dramatismo.
- Espiritualidad intensa lograda a través de escenas de éxtasis, martirios y apariciones.
- Respeto por la perspectiva, las dimensiones y representación correcta de espacios grandes.
- Representación de las figuras con personalidad propia, no estereotipadas.
- Representación de sentimientos, pasiones y estados de ánimo en los rostros de los personajes.
- Intensidad, individualismo, inmediatez y cuidado del detalle.