Pintura románica: características, técnicas e iconografía del arte medieval
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Características principales
- Las figuras y los contornos se suelen trazar con líneas gruesas y oscuras. Por tanto, el dibujo es de máxima importancia.
- Los colores son puros y planos, sin gradación de tonos, pero muy brillantes y fuertes.
- Sentido de la profundidad: hay una carencia prácticamente total del sentido de la profundidad o de la perspectiva. Los fondos son fundamentalmente lisos y, a lo sumo, aparece algún elemento (un árbol, un edificio) que indica que la escena se desarrolla en un lugar determinado; aunque es más frecuente encontrar fondos de un solo color o varias bandas de colores planos.
- Composición: las composiciones son muy sencillas, pero impresionan por el tamaño de las figuras.
- Actitud de las figuras: suelen aparecer hieráticas y frontales, con la intención de impresionar al espectador.
- Geometría: las figuras suelen ser muy geométricas, como elaboradas a partir de elementos geométricos.
Técnicas
La técnica más utilizada es la pintura al fresco, es decir, la pintura mural. Posteriormente se daban unos toques finales al temple, técnica que contribuye a dar más viveza a los tonos. Pintura al temple: se utiliza el huevo como aglutinante de los colores.
Iconografía
La iconografía utilizada en la pintura románica es similar a la de la escultura románica y, con variantes, se viene repitiendo desde el arte bizantino. La organización de los temas dentro del templo es, en líneas generales, la siguiente:
- Ábside (capilla mayor): es la zona principal de la iglesia y, por ello, aparece en su techo la representación de mayor categoría. En la bóveda del ábside suele aparecer el tema apocalíptico del Pantocrátor o Todopoderoso (Cristo en majestad) dentro de la almendra mística o mandorla, y rodeado de los evangelistas, ángeles y profetas. También pueden aparecer en esta zona la Virgen con el Niño.
- Zona inferior de la representación principal: debajo de esta representación principal se suelen situar profetas o santos simétricamente distribuidos, aunque también pueden aparecer escenas o motivos simplemente decorativos.
- Muros laterales: los muros laterales del templo se cubren con historias dispuestas en grandes bandas horizontales, con frecuencia subdivididas en cuadros.