Plan Marshall y crisis de 1973: causas, consecuencias y modelo social
Consecuencias del Plan Marshall
Fue extraordinariamente importante para los países europeos:
- Estabilización de la economía europea.
- Reducción sensible del déficit comercial.
- Creación de organismos económicos. La OEEC fue el embrión de la CECA (Comunidad Económica del Carbón y del Acero) y de la CEE.
- Fortalecimiento de los gobiernos e instituciones democráticas.
- Creación de un mercado donde EE. UU. colocaba sus productos.
El Plan Marshall contribuyó también a la tensión de la Guerra Fría. Se asistió a la recuperación económica.
EE. UU. pasó a ser la potencia hegemónica y el dólar dominó el sistema financiero. Debido a las guerras (Vietnam, Corea y Segunda Guerra Mundial), el sector armamentístico se convirtió en un sector industrial muy importante. La sociedad norteamericana se convirtió en el prototipo de la sociedad de consumo, siendo modelo para otras sociedades.
Casos de recuperación: Alemania y Japón
- Alemania salió de la guerra destruida, dividida y ocupada. En pocos años logró un crecimiento espectacular, siendo el país europeo más industrializado, gracias al Plan Marshall y a la mano de obra del norte de África, por lo que se utilizó el término «milagro alemán».
- Japón, derrotado y destruido por la guerra, tuvo una rápida recuperación similar a la alemana («milagro japonés»), debido en gran medida a la ayuda norteamericana, la mano de obra abundante y el mercado asiático. Fue un punto clave en tecnologías (cámaras de fotos, etc.).
La crisis de 1973 duró cerca de una década.
Causas
- Desaparición del orden monetario internacional. El oro desplazó al dólar.
- Subida del precio del petróleo, impuesta por los países árabes como forma de protesta por el apoyo a Israel. Esto hizo aumentar los costes industriales y de las materias primas, con subidas de precios e inflación.
La salida de la crisis
El modelo neoliberal propuso como medidas para salir de la crisis la disminución del gasto público, el equilibrio de la balanza de pagos y la reducción de la inflación. Para conseguirlo, congeló los salarios, suprimió gastos sociales (educación y sanidad) y redujo la asistencia social (salarios mínimos y pensiones).
La formación de un nuevo modelo social
Tras la guerra se empezó a crear una nueva sociedad: la sociedad de consumo. Debido al incremento de los ingresos familiares, se consumía más y había más ventas de artículos. Se configuró el Estado del bienestar, donde los gobiernos garantizaban las prestaciones básicas, como la sanidad y la enseñanza.
La protesta contra la sociedad de consumo
La protesta juvenil contra el sistema y contra la sociedad de consumo fue un inconformismo juvenil. Surgieron movimientos como los hippies.