La Poesía de Juan Ramón Jiménez y el Novecentismo: Evolución hacia la Pureza

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La Poesía entre el Modernismo y la Vanguardia: Juan Ramón Jiménez

En la segunda década del siglo XX entra en España una corriente renovadora que cultiva una estética intelectual y racional, la cual se opone al Romanticismo, al Realismo y al Modernismo: el llamado Grupo del 14 (coincidente con la Primera Guerra Mundial).

El Contexto del Novecentismo

Los novecentistas conviven con los supervivientes del Realismo y el Naturalismo, los modernistas, las vanguardias y los jóvenes de la Generación del 27.

Características del Movimiento

  • Rigurosa preparación intelectual: Poseen una mentalidad europeísta y racional.
  • Concepción del arte: Lo entienden como una actividad de emociones personales, pero también de inquietudes políticas y religiosas.
  • Defensa del arte puro: Son partidarios de la "obra bien hecha".
  • Lenguaje depurado: Buscan un estilo pulcro y preciso.
  • Elitismo: Sus obras están dirigidas a una élite intelectual.
  • Poesía pura: La lírica busca despojarse de lo accesorio.

Juan Ramón Jiménez: Poesía, Belleza y Conocimiento

Para Juan Ramón Jiménez, la poesía es una expresión de belleza y un modo de conocimiento. Esta es interpretada por la inteligencia, a través de la cual aspira a crear el objeto al nombrarlo. Su obra es la expresión de su deseo de eternidad.

Es un autor totalmente entregado a su labor. Vio su creación poética como una "obra en marcha", motivo por el cual sus poemas fueron revisados y corregidos continuamente; por ello, toda su producción se considera unitaria.

Evolución Estética: Hacia la Poesía Desnuda

Su trayectoria muestra una tendencia a la búsqueda de una expresión cada vez más desnuda. Juan Ramón divide su amplia obra en tres fases principales:

1. Fase Sensitiva

Caracterizada por tendencias intimistas y un tono melancólico. Destacan obras como Jardines lejanos y Arias tristes. Son poemas que aún recogen los ropajes del Modernismo, presentes en títulos como Elegías, La soledad sonora y Poemas mágicos y dolientes. A este periodo pertenece también Platero y yo, obra fundamental por la que se le reconoció universalmente (aunque el Nobel le fue otorgado en 1956).

2. Fase Intelectual

Supone la búsqueda de una plasmación de lo esencial. Se inicia con Diario de un poeta recién casado y continúa con obras como Eternidades, Piedra y cielo, Poesía, Belleza y La estación total.

3. Fase Verdadera (o Suficiente)

Representa la culminación de su trayectoria anterior. El poeta pretende escapar de la muerte alcanzando la plenitud y la eternidad. Se caracteriza por un sentimiento de fusión con la naturaleza de forma más fluida y colorista, manifestando un panteísmo que se refleja en obras como: Animal de fondo, En el otro costado y Dios deseado y deseante.

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