La Poesía Lírica del Renacimiento Español: Humanismo, Petrarquismo y Espiritualidad del Siglo XVI

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El Contexto Cultural: Renacimiento y Humanismo

El Renacimiento

El Renacimiento es una corriente ideológica, política, social, cultural y económica que sucede a la Edad Media. Se caracteriza por el renacer de los estudios clásicos y la veneración a los autores grecolatinos.

El Humanismo

El Humanismo fue un movimiento intelectual y cultural que tuvo lugar en Italia en el siglo XIV y se expandió por Europa, logrando su pleno desarrollo en el siglo XVI. La alta burguesía promovió la cultura clásica y la corrección lingüística. Este movimiento fue impulsado por la invención de la imprenta, el aumento de las universidades y el mecenazgo, lo que condujo a una profunda transformación cultural.

Características del Humanismo

  • Antropocentrismo e individualismo.
  • Confianza en la razón y en el saber, lo que lleva al progreso.
  • La vitalidad lleva a la aspiración a la belleza y a la felicidad.
  • Optimismo en el vivir y el gozar (carpe diem).
  • Imitación del mundo clásico (antigüedad grecolatina).
  • Temas centrales: Mitología, bucolismo y amor.
  • Búsqueda de la sencillez y la elegancia.

La figura destacada de este movimiento es Petrarca, poeta italiano que encarna los ideales humanistas.

El Renacimiento en España: Lírica del Siglo XVI

El Renacimiento y la expansión del humanismo en España se producen a lo largo del siglo XVI. La lírica se divide en dos grandes tendencias: la amorosa y la religiosa.

1. La Lírica Amorosa (Petrarquismo)

El triunfo del petrarquismo no supuso la anulación de la tradición castellana, que siguió cultivándose, aunque en menor medida. La lírica italianizante y petrarquista se desarrolla en España principalmente de la mano de Garcilaso de la Vega.

Temas Centrales

  • El Amor: Se manifiesta como amor cortés (amor no correspondido), platónico e idealizado, buscando la belleza absoluta y perfecta de la dama.
  • La Naturaleza: Refleja el sentimiento amoroso. Es idealizada y armónica (locus amoenus).
  • La Mitología: Se reviven y comparan los mitos grecolatinos.

Tópicos Literarios

Los tópicos más recurrentes son: locus amoenus; carpe diem; collige, virgo, rosas; tempus fugit; y beatus ille.

Formas Poéticas y Métrica

Se emplean poemas como sonetos, églogas, canciones, elegías y odas. La métrica se basa en los versos endecasílabos y heptasílabos. Las estrofas características son la lira, la octava real, los tercetos y la estancia.

Estilo

El lenguaje es sencillo pero con amplitud de recursos literarios. La figura más importante es Garcilaso de la Vega, destacando sus Sonetos y Églogas.

2. La Lírica Religiosa

Junto al afianzamiento de la lírica petrarquista (representada por autores como Fernando de Herrera) y el ensalzamiento de la poesía heroica y épica, surge una nueva espiritualidad en la poesía religiosa del Renacimiento con dos vertientes fundamentales:

La Vertiente Ascética

La Ascética es un movimiento religioso que muestra el camino de purificación del alma mediante la oración y el perfeccionamiento de la conducta, lo que permite el acercamiento del alma a Dios. El representante principal de este movimiento es Fray Luis de León.

  • Tema principal: La aspiración a la paz interior y el rechazo de las inquietudes mundanas, con la naturaleza como refugio (temática moral).
  • Tópicos: locus amoenus, aurea mediocritas, aunque destaca especialmente el beatus ille.
  • Estrofa: La estrofa empleada en la mayoría de ocasiones es la lira (7a11B7a7b11B).
  • Estilo: Sencillo y claro, buscando la armonía, e incluyendo recursos literarios como el hipérbaton e imágenes (campo, mar, noche, luz, cielo y música).

La Vertiente Mística

La Mística es un movimiento espiritual que busca llegar a la máxima experiencia de espiritualidad: el contacto directo con Dios, purificando el alma con sacrificio y oración. El representante es San Juan de la Cruz. Persigue expresar por vía poética la unión del alma con Dios, el mayor estado de amor al que se puede aspirar.

Para alcanzar este estado, se plantean tres vías:

  1. Vía Purgativa: Reconocimiento del pecado y esfuerzo por usar la naturaleza y las posibilidades del hombre para el conocimiento, lo que implica una actitud de penitencia, arrepentimiento, oración y austeridad.
  2. Vía Iluminativa: Acercamiento progresivo a Dios.
  3. Vía Unitiva: Desprovisto de los bienes de este mundo, culminación al unirse a Dios directamente.

Este estado de felicidad es inefable, es decir, no se puede explicar mediante las palabras, solo comparándolo con el amor humano. Por ello, el poeta místico necesita recurrir al profundo simbolismo (imagen, símbolo, alegoría, antítesis, metáforas, enumeraciones, escasez de adjetivos, etc.).

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