Poesía lírica romana: Catulo y Horacio — origen, obras y características
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Poesía lírica
Poesía lírica es aquella en la que predomina la expresión de sentimientos subjetivos. El origen del nombre alude a la costumbre griega de recitar poemas con acompañamiento musical, en especial con una lira; tal costumbre se perdió, pero se mantuvo el nombre para la poesía de corte personal que se había ido desarrollando sobre este patrón. Este género literario, transplantado de Grecia entre los años 65 y 40 a. C., permaneció aislado en los círculos eruditos, sin llegar al gran público. Fue cultivado por algunos jóvenes poetas que empezaron a componer poemas de amor a semejanza de los griegos, con exceso de erudición a menudo y cuidando demasiado la forma, por lo que se les reprochó su excesivo alejandrismo (este término designa el estilo de los poetas del periodo alejandrino: estilo erudito, confuso y refinado). Su desarrollo tiene lugar a partir del s. I d. C. Sus principales representantes son:
Catulo (87-52? a. C.)
Catulo (87-52? a. C.) es el más genuino representante de este género; nos dejó 116 poemas de extensión y ritmo muy variado. Algunos, muy breves, en forma de epigrama, atacan o ridiculizan a sus adversarios políticos o literarios; pintan las fogosas pasiones amorosas del poeta, o son simples cartas de condolencia. Otros, más largos, son composiciones líricas de carácter semirreligioso.
En los más extensos pretendió trasladar a la poesía romana los temas y procedimientos de los poetas alejandrinos, muy amantes de la erudición, el preciosismo, el cuidado por la forma y el intimismo. Entre estos poemas cultos destacan:
- La cabellera de Berenice, plagio de Calímaco, que imaginó la transformación en cometa de la cabellera de esta reina egipcia.
- Las bodas de Tetis y Peleo, epitalamio en el que se narra la leyenda de Teseo, dentro de la que destaca el episodio del abandono de Ariadna, que constituye un ejemplo de amor desgraciado, pintado por el poeta con tintes personales y apasionados.
Las lamentaciones de Ariadna inspirarían a Virgilio en aquellas que profiere Dido al ser abandonada por Eneas. En los poemas amatorios, los más espontáneos, el poeta analiza sus sentimientos hacia su amada Lesbia, que van del amor más encendido al desprecio absoluto, pasando por episodios de lamentación y ruegos. Todos ellos se caracterizan por su sinceridad y gracia. Sus poemas han perdurado a lo largo de los siglos, ya que ha sido un poeta muy imitado (salvo en la Edad Media, en donde se le tachó de obsceno y su obra fue relegada).
Horacio (65-8 a. C.)
Horacio (65-8 a. C.) fue un poeta de gran talento; incluido en el círculo de Mecenas (personaje inmensamente rico que protegía económicamente a artistas), colaboró directamente en la difusión de las reformas patrocinadas por Augusto con la composición del Carmen saeculare en honor de los dioses Apolo y Diana.
Sus obras propiamente líricas son los Epodos, obra formada por 17 composiciones a imitación de los antiguos líricos griegos en los que los temas son tratados sarcásticamente. En ellos encontramos viejas libidinosas, hechiceras, avaros y nuevos ricos. Si bien los temas son de tono invectivo, son más moderados que los de sus modelos griegos, y la invectiva y la crítica quedan relegadas a un segundo plano en muchas composiciones, como en el caso del famoso poema de elogio a la vida campestre, el Beatus ille.
En las Odas, formadas por 103 poemas, el poeta toma como modelo a líricos arcaicos griegos como Alceo o Safo, aunque su imitación transforma hasta tal punto estos modelos que el resultado es una poesía de inspiración completamente diversa. A diferencia de otros poetas líricos, Horacio busca la perfección formal pero no por encima de todo; en su obra cobra gran importancia el contenido y la profundidad del sentimiento.
El contenido de las Odas presenta una alternancia equilibrada de composiciones relativas a acontecimientos de la vida personal del poeta y otras relativas a sucesos de la vida pública romana; son las odas civiles, dedicadas a acontecimientos públicos y a la vida de Roma.
Principales rasgos y aportaciones
- Predominio del subjetivismo y la expresión íntima del yo.
- Influencia de poetas griegos alejandrinos y arcaicos.
- Decoración formal y cuidado del estilo (alejandrismo en algunos autores).
- Alternancia entre temas privados (amor, sentimientos) y públicos (civiles, ceremoniales).
- Influencia perdurable en la tradición literaria occidental.
Lecturas y obras recomendadas
- Selección de los poemas de Catulo: épigramas, poemas amatorios y composiciones cultas.
- Lectura de los Epodos y las Odas de Horacio para apreciar la variedad temática y la perfección formal.
- Comparar los modelos griegos (Calímaco, Alceo, Safo) con los poetas latinos para entender las transformaciones estilísticas.
Conclusión
La poesía lírica romana, representada de forma destacada por Catulo y Horacio, combina la herencia griega con nuevas preocupaciones formales y temáticas propias de la Roma republicana y augustea. Su estudio permite comprender mejor la evolución del intimismo poético y su perduración en la tradición literaria europea.