Posiciones de pacientes encamados: decúbito supino, cuidados y cambios posturales
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Posiciones de los pacientes encamados
Los pacientes encamados pueden adoptar diversas posiciones según la exploración médica, las intervenciones quirúrgicas o la comodidad del paciente. Las posiciones más habituales se dividen en no quirúrgicas y quirúrgicas, aunque en cualquiera de las dos se pueden realizar técnicas quirúrgicas.
Posiciones para estancia en la cama y cambios posturales no quirúrgicos
A estas posiciones, aunque se pueden usar para técnicas quirúrgicas y exploraciones, se emplean la mayor parte de las veces para la estancia del paciente en la cama durante largos periodos de tiempo. Al planificar el plan de cuidados, se procura que la presión producida en ciertos puntos debido a la postura no llegue a causar lesiones. Se busca el mayor confort para el paciente. Todo esto forma parte del plan de cambios posturales.
Estos cambios deben ser planificados por el equipo de enfermería. El objetivo es limitar el tiempo que una zona concreta del cuerpo está comprimida debido al peso del propio cuerpo y evitar que esta presión produzca úlceras, necrosis u otras lesiones. El tiempo aconsejado para el cambio es de 2 o 3 horas como máximo.
Decúbito supino o dorsal
El paciente está acostado sobre su espalda, con los miembros extendidos en una posición cómoda y con las manos en pronación. Para mantener una correcta alineación y aliviar puntos de presión se recomiendan los siguientes soportes:
- Un cojín bajo el cuello y los hombros, para evitar la hiperextensión del cuello, alinear la cabeza y reducir la presión en la zona occipital.
- Un pequeño cojín o toalla enrollada en la zona lumbar, para descargar la zona y mantener la curvatura lumbar.
- Una toalla enrollada encima del extremo de las caderas y los muslos, para evitar la rotación en el extremo del fémur.
- Un pequeño cojín bajo el hueco poplíteo, para disminuir la tensión en las piernas.
- Un pequeño cojín bajo el tercio inferior de las piernas, para evitar la presión en los talones.
- Un tope en la planta de los pies, para mantenerlos en posición fisiológica y así evitar el pie equino.
Indicaciones
- Como posición de encamado.
- Como parte de un plan de cambios posturales.
- Para la exploración del tórax, abdomen y miembros.
- En postoperatorios.