Principios y Evolución del Good Design en el Diseño Industrial Moderno

Clasificado en Plástica y Educación Artística

Escrito el en español con un tamaño de 2,9 KB

El Surgimiento del «Good Design»

A partir de los años 50, comienzan a surgir nuevas formulaciones de tipo funcionalista que se concretarán en productos de gran rigor formal. […] (Torrent y Marín, 2009, p. 279).

El buen diseño se basa en una concepción racional del proceso de diseño según la cual los productos siguen los principios estéticos, técnicos y formales asociados al movimiento moderno (Fiell y Fiell, 2011, p. 292).

Oposición al Styling y al Consumo Efímero

El nuevo concepto de Buen Diseño se opuso, por igual, a la ornamentación de los productos domésticos de inspiración historicista, como al formalismo del Styling y a la concepción del producto efímero de "usar y tirar" (Torrent y Marín, 2009, p. 283).

[...] El Design Council de Londres y el MoMA de Nueva York trataron de divulgar este concepto del buen diseño. [...] En 1950 se presentaron y comercializaron en el MoMA unos diseños con la etiqueta Good Design. Esta tendencia, y, a su vez, el estilo Internacional, hallan una de sus máximas expresiones en el estilo simple y funcionalista concebido por Dieter Rams para Braun (Bhaskaran, 2007, p. 156).

La Hochschule für Gestaltung (HfG) de Ulm

La Hochschule für Gestaltung [HfG] [...] fundada en 1953 en Ulm, Alemania [...] se propuso ofrecer una alternativa al Styling americano. [...] Max Bill fue su primer rector [...]; a su juicio, el diseño no debe renunciar a las bellas formas siempre que sean honestas, esto es, siempre que no se las convierta en un maquillaje superficial cuyo objetivo sea aumentar las ventas. En cambio, deben permanecer aliadas de la calidad y de la función del objeto. Durante los años en que Bill dirigió el Centro (1954-1957) el programa de estudios se inspiró en el ideario de la primera Bauhaus [...].

Críticas a la «Gute Form» y el Elitismo

Sin embargo, pronto surgió el desacuerdo con los profesores más jóvenes de la Escuela [...]. Gui Bonsiepe comenta cómo el concepto de «Gute Form» (Buena Forma, en sentido literal) ayudó inicialmente a aproximar la cultura del diseño a la gente y a familiarizarla con los productos de calidad; pero más tarde el término adquiriría connotaciones esteticistas y elitistas:

«[...] Protagonistas del “Buen Diseño” son algunos museos: los grandes templos donde se sacralizan los corifeos del design. Mi crítica hacia tal “Buen Diseño” se dirige contra la obsesión por los aspectos epidérmicos de los productos, la “Buena Forma”» (Torrent y Marín, 2009, pp. 299-300).

Entradas relacionadas: