Principios y Magisterio de la Doctrina Social Católica
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Definición y Naturaleza de la Doctrina Social de la Iglesia
La «Doctrina Social de la Iglesia» es «ese conjunto de principios y criterios que, como fruto de la Revelación y la experiencia histórica, fueron decantándose para facilitar la formación de la conciencia cristiana y la implementación de la justicia en la convivencia humana».
“La dimensión teológica se hace necesaria para interpretar y resolver los actuales problemas de la convivencia humana”.
Cronología del Magisterio Social
- 1. Rerum Novarum, León XIII, 1891
- 2. Quadragesimo Anno, Pío XI, 1931
- 3. La Solennità, Pío XII, 1941
- 4. Mater et Magistra, Juan XXIII, 1961
- 5. Pacem in Terris, Juan XXIII, 1963
- 6. Gaudium et Spes, Concilio Vaticano II, 1965
- 7. Populorum Progressio, Pablo VI, 1967
- 8. Octogesima Adveniens, Pablo VI, 1971
- 9. La Justicia en el Mundo, Sínodo de 1971
- 10. Laborem Exercens, Juan Pablo II, 1981
- 11. Sollicitudo Rei Socialis, Juan Pablo II, 1987
- 12. Centesimus Annus, Juan Pablo II, 1991
- 13. Caritas in Veritate, Benedicto XVI, 2009
Estructura y Contenidos Fundamentales
La doctrina se organiza en tres partes principales:
- Primera parte: Compuesta de cuatro capítulos, se ocupa de los presupuestos fundamentales: la naturaleza de la doctrina social, la persona humana y sus derechos, y los principios y valores de la doctrina social.
- Segunda parte: Consta de siete capítulos y trata sobre los contenidos y temas clásicos: la familia, el trabajo humano, la vida económica, la comunidad política, la comunidad internacional, el medio ambiente y la paz.
- Tercera parte: Contiene una serie de indicaciones para la utilización de la doctrina social en la praxis pastoral de la Iglesia y en la vida de los cristianos.
Democracia y Valores Cristianos
La Doctrina Social de la Iglesia subraya un aspecto preciso: una auténtica democracia no es sólo el resultado de un respeto formal de las reglas, sino que es el fruto de la aceptación convencida de los valores que inspiran los procedimientos democráticos: la dignidad de toda persona humana, el respeto de los derechos del hombre y la asunción del bien común como fin y criterio regulador de la vida política.
Ética y Economía
Otro dato sumamente relevante: en el acercamiento a la economía, la DSI subraya con fuerza la relación con la ética. La economía y las instituciones económicas se ocupan de la dimensión socio-relacional de la vida del hombre que busca las posibilidades de hacer frente, de manera cuantitativa y cualitativamente apreciable, a las necesidades primarias puestas por su existencia en el mundo. En esta perspectiva se sitúa la dimensión intrínsecamente ética de la economía.