Proclamación de la Segunda República Española: Orígenes, Constitución y Legado
Clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 5,56 KB
La Proclamación de la Segunda República Española: Un Hito Histórico
Tras la dimisión de Primo de Rivera en enero de 1930, Alfonso XIII intentó restaurar la normalidad nombrando a Berenguer como jefe de Gobierno. Sin embargo, la sociedad ya identificaba al rey con la dictadura, y Berenguer no logró apoyos ni entre conservadores ni liberales, agravándose la situación por la crisis económica.
El Camino hacia la República: Pacto de San Sebastián y Levantamientos
En este contexto, en agosto de 1930, republicanos y nacionalistas catalanes y gallegos (más tarde también el PSOE) firmaron el Pacto de San Sebastián, buscando acabar con la monarquía e implantar una república democrática. Crearon un Comité Revolucionario dirigido por Niceto Alcalá-Zamora que organizó un levantamiento militar (la Sublevación de Jaca) y una huelga general que, aunque fracasaron, impulsaron la causa republicana. Esta creció, además, gracias al apoyo de intelectuales de renombre como Ortega y Gasset, Machado y Marañón, quienes rechazaban abiertamente al monarca.
La Proclamación del 14 de Abril de 1931
En Cataluña, surgió Esquerra Republicana de Cataluña, liderada por Francesc Macià y Lluís Companys, como una clara oposición al colaboracionismo de la Lliga Regionalista con la monarquía. Finalmente, ante la creciente presión política y social, y tras unas elecciones municipales celebradas el 12 de abril de 1931 (que en las ciudades dieron una victoria clara a republicanos y socialistas), Alfonso XIII se exilió. El 14 de abril de 1931, se proclamó la Segunda República Española. Paralelamente, Francesc Macià proclamó la República Catalana, aunque renunció a ella a cambio de obtener una amplia autonomía para Cataluña.
El Gobierno Provisional y las Primeras Reformas
Se formó entonces un Gobierno Provisional encabezado por Niceto Alcalá-Zamora, que incluía a republicanos moderados y de izquierda, socialistas y nacionalistas catalanes y gallegos. Este gobierno convocó elecciones para unas Cortes Constituyentes y, además, impulsó varias reformas clave:
- Reforma del Ejército: Manuel Azaña permitió a los oficiales leales permanecer en sus puestos y a los demás retirarse.
- Reforma Agraria: Se favoreció la contratación de braceros locales y se preparó una ambiciosa reforma agraria.
- Reforma Laboral: Se aprobó la Ley de Jurados Mixtos para regular las relaciones laborales.
- Organización Territorial: Se iniciaron los trabajos para la preparación de estatutos de autonomía.
Sin embargo, la oposición conservadora y las tensiones religiosas (especialmente tras la quema de iglesias) dañaron la imagen del nuevo régimen desde sus inicios.
La Constitución de 1931: Pilares de la Nueva República
Las elecciones a Cortes dieron una clara mayoría a los partidos republicanos, socialistas y nacionalistas periféricos, mientras que los anarquistas optaron por no participar y la derecha y la extrema izquierda obtuvieron resultados discretos. La Constitución de 1931, aprobada en diciembre, definió a España como una república democrática, parlamentaria, laica y descentralizada, estableciendo que la soberanía residía en el pueblo.
Derechos Sociales y División de Poderes
La Constitución incorporaba derechos sociales avanzados, entre los que destacaban:
- Protección del trabajo infantil y femenino.
- Establecimiento de un salario mínimo.
- Limitación de la jornada laboral.
- Educación primaria universal, pública, laica y mixta.
La división de poderes fue reforzada:
- Poder Legislativo: Residente en un parlamento unicameral elegido por sufragio universal (masculino y femenino).
- Poder Ejecutivo: Ejercido por un Presidente de la República y un Presidente del Gobierno.
- Poder Judicial: Independiente.
Relación Iglesia-Estado y Organización Territorial
La Constitución también separaba tajantemente la Iglesia del Estado, estableciendo medidas como:
- Prohibición a las órdenes religiosas de ejercer el comercio, la industria y la enseñanza.
- Instauración del matrimonio civil.
- Permisión del divorcio.
- Disolución de la Compañía de Jesús.
Territorialmente, se permitía la aprobación de estatutos de autonomía, sentando las bases para la descentralización. Tras la aprobación de la Carta Magna, Niceto Alcalá-Zamora fue elegido Presidente de la República y Manuel Azaña Presidente del Gobierno.
Avances en los Derechos de las Mujeres
Uno de los mayores logros de la Segunda República fue el significativo avance en los derechos de las mujeres. Se aprobaron leyes fundamentales como:
- El divorcio por mutuo acuerdo.
- La prohibición del despido por maternidad.
- El acceso de las mujeres a empleos públicos anteriormente vetados.
Pero, sobre todo, se reconoció el sufragio femenino, permitiendo por primera vez que las mujeres pudieran votar. Esto impulsó la aparición de figuras femeninas destacadas como Clara Campoamor y María de Maeztu, así como la incorporación de las mujeres al mundo sindical y político.