El Proletariado y el Surgimiento del Movimiento Obrero en la Revolución Industrial
Clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 2,63 KB
El Proletariado y la Transformación Social
El proletariado fue la clase social nacida de la industrialización, destinada, según la teoría, a terminar con el capitalismo. Para alcanzar sus metas y emancipar para siempre a la sociedad de la opresión, el proletariado emprendería una revolución que impondría, en un principio, su dictadura, con el fin de crear una nueva sociedad: la sociedad comunista. Sin propiedad privada ni clases sociales, se acabaría definitivamente con la explotación humana.
Estas son las ideas que defendió el Manifiesto Comunista (Londres, febrero de 1848) y que se desarrollarían en la obra de Marx, El capital (1867). Con la obra y la acción de Marx y Engels, el socialismo adquirió su definitiva formulación científica. Los movimientos obreros, al hacer suyo el socialismo marxista desde mediados del siglo XIX, lograron un gran incremento en su expansión y actividades, transformándose en una fuerza social determinante.
Las manifestaciones del movimiento obrero
Las primeras expresiones: El Ludismo
Ante la llegada de la nueva tecnología, tanto al campo como al mundo industrial, la maquinaria supuso el despido de un buen número de personas trabajadoras al poder realizar mecánicamente su labor. En algunas regiones, el impacto fue tal que dejó a buena parte de sus comunidades en el paro.
Este hecho motivó, quizás por la falta de base ideológica y condiciones materiales, un tipo de movimiento violento y espontáneo que consistía en la destrucción de estas máquinas e incluso de las fábricas. A causa de la destrucción de más de doscientos telares en Nottingham (1811), y bajo esa filosofía de destruir para sobrevivir, surge un movimiento llamado ludismo, en honor a Ned Ludd, tejedor que, según algunos testimonios, fue el primer destructor de máquinas.
Evolución y organización obrera
El crecimiento de este movimiento alarmó de tal manera a los industriales que, por la enorme presión que ejercieron, obtuvieron del Parlamento (1812) una ley que imponía la pena de muerte por este nuevo delito. Unos años más tarde (1816), la revolución tomó nuevo ímpetu y el país estuvo en estado de rebelión.
El ludismo se reanimó conjuntamente a la acción gremial de las sociedades obreras secretas —debido al peligro de despido y encausamiento por sus acciones—, las cuales:
- Intentaron la huelga y la propaganda pacífica.
- Mostraron un mayor nivel de planificación y unión.
- Acabaron tomando tintes políticos, lo que dio lugar a un nuevo tipo de asociaciones.