Prólogos de Baena y Santillana: elogio y defensa de la poesía cortesana
Baena: prólogo del Cancionero y la defensa de la poesía cortesana
Baena — Hablaremos del prólogo de su Cancionero, que se escribe con la intención de dar a conocer la poesía que se cultivaba en ese momento en las cortes. En este prólogo distinguimos tres partes:
Estructura del prólogo
- Primera parte: encontramos un elogio a la escritura de la historia, en concreto a la figura de Alfonso X el Sabio, por su intento de poner en paralelo la escritura de la historia y la de la poesía; es decir, por intentar trasladar el prestigio de la escritura histórica al ámbito poético.
- Segunda parte: se dedica a dar cuenta de las actividades de la vida castellana (torneos, justas, banquetes, etc.) y en esta sección se compara el componente lúdico de dichas actividades con el placer que proporciona la lectura, que además posee una mayor utilidad.
- Tercera parte: es un elogio específico de la poesía; reaparece el concepto de inspiración, definiendo la poesía como un don divino. También define el prólogo las cualidades del poeta: éste tiene que ser noble en todos los sentidos.
Santillana: la Carta Proemio al Condestable de Portugal
Santillana — La obra más destacada de Santillana es la Carta Proemio al Condestable de Portugal, que constituye un testimonio de valor incomparable para la historia de la poesía castellana y es considerada como el primer tratado de teoría e historia de la literatura en la tradición española.
Objetivo
El objetivo del marqués es claramente apologético: su revisión de la historia de la poesía desde sus orígenes hasta el presente le sirve para esbozar una defensa del oficio poético frente a posibles críticas y para presentarse ante el Condestable como el verdadero paradigma de poeta erudito, tan grato a la nobleza del momento.
Organización
La organización que realiza del material presentado es cronológica.
Tesis fundamental
La tesis fundamental de esta obra es la siguiente: la poesía es tarea digna del más elevado de los nobles, pues no solo nobles y sabios se han dedicado a su cultivo, sino que Dios, cuando hubo de dirigirse a los hombres, prefirió la lengua poética. Según Santillana, la poesía es una actividad tan honorable que fue Dios el primero en usarla; además, es propia de nobles y sabios, posee una utilidad, es bella por su forma y por la presencia de la música, y Dios le otorga al hombre el don de la creación poética.
Conclusión
En ambos casos —Baena y Santillana— el prólogo y la carta proemio funcionan como defensas de la poesía cortesana: reivindican su dignidad, la ligan a la nobleza y a la sabiduría, y subrayan la inspiración divina como fundamento de la creación poética.
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