Protocolo de Emergencia: Actuación Inmediata ante Hemorragias Exteriorizadas (Otorragia y Epistaxis)

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Protocolo de Actuación ante Hemorragias Exteriorizadas por Orificios Naturales

Otorragia (Sangrado por el Oído)

La Otorragia es la salida de sangre por el conducto auditivo.

Si el paciente está consciente y la pérdida es pequeña, sin antecedente de traumatismo, generalmente es causada por erosiones en el conducto auditivo externo y no reviste gravedad. Sin embargo, es un síntoma de gravedad cuando va asociada a un traumatismo previo, ya que puede significar una fractura de la base del cráneo.

Primeros Auxilios (PAX) ante Otorragia

  1. Cubrir con gasas estériles el oído sangrante, pero SIN TAPONAR.
  2. Colocar al herido en Posición Lateral de Seguridad (PLS) sobre el oído que sangra. La movilización debe realizarse en bloque y correctamente inmovilizado, por si existe lesión en la columna cervical.
  3. Traslado inmediato al centro hospitalario.

Posición Lateral de Seguridad (PLS)

(Nota: La descripción detallada de la PLS se encuentra en la referencia original del documento.)

Epistaxis (Sangrado por la Nariz)

La Epistaxis es la salida de sangre por la nariz.

Primeros Auxilios (PAX) ante Epistaxis

  1. Siente a la víctima. La posición sentada reduce el riego sanguíneo hacia la cabeza y la nariz. Si es necesario, incline la cabeza hacia adelante para evitar que ingiera la sangre y ocasione el vómito.
  2. Presione sobre el tabique de la nariz (arriba de las ventanas nasales) con los dedos índice y pulgar durante 4 a 10 minutos. Esto permite obstruir la arteria principal que irriga la nariz.
  3. Si continúa sangrando, tapone con gasa humedecida en agua destilada o hervida.
  4. Aplique sobre la frente y la nariz compresas de agua fría o hielo (envuelto en una toalla, gasa o compresa).
  5. No la exponga al sol.
  6. No permita que se suene, ya que esto aumenta el sangrado.
  7. Remítalo a un centro asistencial.

Advertencia: Si la epistaxis es producida por la rotura del tabique nasal, no taponar y trasladar inmediatamente al centro sanitario.

Hemorragia y Shock Hipovolémico

El Shock Hipovolémico es un estado clínico muy grave originado por un inadecuado o insuficiente volumen sanguíneo. Puede estar causado por pérdida de plasma (quemaduras), deshidratación (vómitos, diarreas) y, lo más frecuente, por hemorragias internas o externas.

Una alteración en la capacidad de transportar la sangre a cada órgano produce fallos en todo el organismo; las células mueren y los órganos fallan como resultado de esa alteración en el aporte sanguíneo.

Signos y Síntomas del Shock

La clave en la correcta actuación ante el shock está en reconocer rápidamente los signos y síntomas y en proveer asistencia médica lo más rápido posible.

  • Alteración en la visión y el oído.
  • Disminución en el nivel de respuesta.
  • Ansiedad, nerviosismo, somnolencia, disminución de la conciencia.
  • Palidez, frialdad y piel sudorosa.
  • Respiración débil y rápida.
  • Pulso rápido y débil.
  • Disminución del relleno capilar.
  • Cianosis en los labios.
  • Sed persistente.
  • Disminución del tono muscular.

Primeros Auxilios en el Shock

  1. Garantizar una adecuada apertura y limpieza de las vías aéreas, así como una ventilación adecuada.
  2. Detener rápidamente la hemorragia empleando los métodos adecuados.
  3. Elevar las piernas (Posición Antishock), siempre que no haya fracturas que lo contraindiquen.
  4. Evitar la pérdida de calor.
  5. Traslado urgente a un centro sanitario.

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