Protocolos de Vigilancia y Rescate Acuático: Técnicas y Responsabilidades
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Posicionamiento del Socorrista
La ubicación del socorrista debe adecuarse a la estructura del vaso. En general, se debe tener en cuenta:
- Buscar el sitio evitando los ángulos muertos, desde donde se abarque con la vista la mayor zona posible de baño.
- Situarse lo más cerca posible del agua.
- Asegurar que no existan obstáculos alrededor que impidan una rápida actuación.
- Garantizar un fácil acceso y visibilidad para los bañistas.
Distribución según número de socorristas:
- Un socorrista: Siempre a la altura de la mitad profunda de la piscina.
- Dos socorristas: Uno en medio de la piscina en la parte más profunda y el otro en la menos profunda.
- Tres socorristas: Los dos primeros como en el caso anterior y el tercero en el medio de la piscina, donde se unen los dos niveles.
- Cuatro socorristas: Igual que en el caso anterior, con el cuarto socorrista situado en la mitad, frente al tercero.
Tipos de Vigilancia
Vigilancia Pasiva
Es cuando el socorrista permanece, bien sentado o de pie, sin moverse del sitio. Se realiza desde lugares elevados, normalmente torres o sillas que se sitúan en el centro de la zona de responsabilidad y lo más cercanas al agua posible. Permite gran visibilidad en zonas masificadas, pero requiere relevar al socorrista frecuentemente. Es adecuada para zonas de pequeño o mediano tamaño.
- Ventajas: Control constante por parte de los bañistas, resguardo del sol, mayor control del vaso y andén o playa.
- Inconvenientes: Aburrimiento o modorra.
Vigilancia Activa
Es cuando el socorrista la realiza caminando alrededor del vaso. Siempre se debe llevar el material de salvamento y estar uniformado.
- Ventajas: Ideal para cuando hay poca gente, evita el aburrimiento, útil después de las comidas, permite supervisar vasos con formas anómalas y verificar problemas de cerca.
- Inconvenientes: Dar la espalda a una parte del vaso, exposición al sol y calor, menor control visual externo, mayor fatiga y distracción.
Rescate y Salvamento
Objetivos de los arrastres
El objetivo principal es llevar a la víctima a un lugar seguro con el máximo de garantías para no agravar las lesiones que pudiera padecer:
- Controlar las vías respiratorias de la víctima, especialmente si está inconsciente, para evitar la entrada de agua.
- Controlar constantemente a la víctima si está consciente o alterada.
Responsabilidad Legal
El socorrista debe considerar dos factores de riesgo legal importantes:
- La asistencia médica por posibles lesiones propias del socorrista.
- La Responsabilidad Civil por denuncias de toda índole que se puedan producir en contra del socorrista.
Finalización del salvamento: Se considera concluido cuando la víctima es sacada del agua, se le practican los primeros auxilios, se recupera (o es trasladada al centro médico), y se anotan sus datos personales junto con el momento y circunstancias del rescate.
Material de Salvamento
- Material de alcance: Se lanza a la víctima desde una parte firme (tierra o embarcación) para que se sujete a él. Su uso es limitado por el estado de la víctima, la distancia, las condiciones ambientales y el tipo de instalación.
- Pértiga: Palo de aluminio de 2,5 a 3 metros con gancho o aro en la punta. Sirve para extenderlo hasta la víctima desde tierra o para enganchar a una persona inconsciente.
- Bolsa de rescate: Bolsa flotante de nylon que contiene de 15 a 30 metros de cuerda flotante. Se utiliza en ríos, inundaciones o riadas. Permite lanzar la cuerda a distancia con precisión.
- Aro salvavidas: Aros flotantes fabricados con material de alta flotabilidad, recubiertos de vinilo o lona, homologados por la Marina Mercante (diámetro 80 cm, 2,5 kg). Los modelos más ligeros no son aptos para salvamento marítimo, pero sí para el trabajo en piscinas. Siempre debe estar atado a un cabo de suficiente longitud.