Pruebas de la existencia de Dios según Santo Tomás de Aquino: estructura y causalidad

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Santo Tomás de Aquino: demostración de la existencia de Dios a partir de lo sensible

Siguiendo a Aristóteles, Tomás de Aquino piensa que todo conocimiento humano comienza por los sentidos y, en consonancia con su teoría del conocimiento y su antropología —desarrolladas a partir de esquemas aristotélicos—, la demostración de la existencia de Dios habrá de comenzar por la información proporcionada por los sentidos. A través del apoyo de las cosas sensibles es posible demostrar la existencia de Dios, pero, además, esa demostración es necesaria, pues, dadas nuestras limitaciones cognoscitivas (vinculación a lo sensible), la existencia de Dios no es evidente para nosotros.

La proposición "Dios existe" es evidente por sí misma, pues el predicado le conviene al sujeto y se identifica con él: la esencia de Dios es su existencia. Pero nosotros desconocemos la naturaleza de Dios, no poseemos una idea innata de su ser y no podemos hacer una demostración a priori del tipo del argumento ontológico. La proposición "Dios existe", pues, no es evidente para nosotros.

Estructura argumentativa para una demostración a posteriori

¿Cómo se puede demostrar la existencia de Dios partiendo de los datos sensibles, es decir, desarrollar una demostración o prueba a posteriori? Utilizando la siguiente estructura argumentativa:

  1. 1.º Punto de partida: un hecho de experiencia. Comprobación de que existe una realidad sensible, material, percibida por nuestros sentidos, que requiere una explicación.
  2. 2.º Utilización del principio de causalidad: consideración de esa realidad sensible como efecto. Todo efecto requiere la existencia de una causa que lo produzca; este es el principio de causalidad. Santo Tomás acepta la apreciación de Aristóteles de que no puede haber una serie causal infinita: en toda serie causal ha de existir una primera causa.
  3. 3.º Término: afirmación de que la causa primera es Dios. Santo Tomás presupone que la primera causa es el Dios de la revelación cristiana y se le ha criticado que se apresura a identificar la primera causa que genera el universo con Dios.

Relación con las cinco vías

Esta es, pues, la estructura de los argumentos que utiliza Santo Tomás para demostrar la existencia de Dios. Tales argumentos son cinco pruebas que, utilizando distintas perspectivas de la causalidad y siguiendo el esquema anterior, se conocen como las "cinco vías". Como vemos, el principio de causalidad, que parte de lo sensible como efecto, es el que hace posible la demostración de la existencia de Dios.

Observaciones críticas

Cabe destacar la crítica principal: Santo Tomás identifica rápidamente la primera causa con el Dios de la revelación cristiana. Esta identificación ha suscitado debate sobre si la demostración filosófica alcanza, por sí sola, al Dios personal y trascendente descrito por la teología cristiana, o si exige supuestos adicionales de naturaleza revelada.

Conclusión

En resumen, y retomando el hilo argumental: partiendo de la experiencia sensible, aplicando el principio de causalidad y postulando una primera causa, Santo Tomás construye una demostración a posteriori de la existencia de Dios que, aunque férrea en su lógica causal, se confronta con objeciones relativas a la identificación de esa primera causa con el Dios de la fe.

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