Razón Vital y Perspectivismo: La Filosofía de Ortega sobre el Conocimiento y el Ser Humano
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El Problema del Conocimiento en Ortega y Gasset
La nueva realidad radical requería un nuevo método, ya que Ortega rechazaba los métodos de las filosofías anteriores. Ortega, defendiendo que la razón es una función biológica incapaz de aprehender la realidad cambiante (la vida humana), propone una nueva concepción de la razón, denominada razón vital.
Razón Vital y Raciovitalismo
La razón vital está al servicio de la vida y se encarga de:
- Aclarar la vida.
- Justificar las cosas y las acciones.
- Tomar decisiones y elecciones (raciovitalismo).
Razón Vital y Razón Histórica: El Devenir de la Realidad
La razón vital y la razón histórica son concepciones equiparables. Ambas asumen la vida como temporalidad y, en consecuencia, comprenden la realidad en su devenir. Ninguna acepta nada como un hecho fijo, sino que estudia el proceso de la realidad mediante esquemas intelectuales, categorías y conceptos que se modifican con la vida misma. Por ello, la razón misma es algo móvil, un proceso que nunca termina, al igual que la realidad que intenta conocer.
El Perspectivismo de Ortega
La teoría del perspectivismo de Ortega se aleja del subjetivismo. Defiende que el conocimiento que el yo tiene de las cosas conforma la realidad de ese yo; por lo que existen tantas realidades como puntos de vista haya. El hombre, al concebir la realidad únicamente desde su perspectiva, no puede conocer la realidad absoluta, sino solo su punto de vista.
La Verdad Absoluta y la Suma de Perspectivas
Para Ortega, la auténtica realidad existe y es la verdad absoluta, residiendo en la suma de todas las perspectivas existentes (pasadas, presentes y futuras). Sin embargo, esta verdad absoluta es inalcanzable, ya que es imposible adquirir el conocimiento de la totalidad de estas perspectivas.
Fidelidad e Integración de Perspectivas
Según Ortega, es necesario ser fiel a la perspectiva propia, pero también ser capaz de integrar las de otros individuos.
El Problema del Hombre: Ser, Devenir e Inadaptación
Los seres humanos somos lo que vamos siendo, lo que nos vamos haciendo. La esencia del ser humano no puede precisarse, ya que estamos en continuo cambio.
La Inesencia y el Movimiento Constante
Ortega elimina la concepción del hombre como ser puramente racional. Para él, el hombre es vida; no tiene una esencia fija, y nada en él es invariable o inmortal. Por lo tanto, está en continuo movimiento, va siendo y deshaciéndose. Es una realidad plástica con la que se puede construir el propio destino.
La Búsqueda de la Felicidad y el Proyecto Vital
Lo que el hombre busca realmente es ser feliz. La felicidad es una extraña necesidad que consiste en realizar el proyecto de vida (el yo que somos). Sin embargo, la circunstancia suele ser negativa, y el yo que somos nunca se realiza plenamente, lo que resulta en grados variables de felicidad.
La Inadaptación Esencial
El hombre es un ser utópico que se propone ser lo imposible. Al intentar realizarlo, choca inevitablemente con su entorno, resultando en la infelicidad. El hombre envidia al animal porque este no es infeliz, ya que está adaptado a sus circunstancias. El ser humano, en cambio, es la inadaptación esencial.
Historia, Técnica y Vocación
El hombre es proyecto vital; no tiene naturaleza, sino historia. Es pura vida, cuyas características se resumen en las categorías anteriores.
La Necesidad de la Técnica
El ser humano necesita modificar la naturaleza para sobrevivir. No solo se conforma con satisfacer las necesidades vitales, sino que pretende liberarse de su circunstancia inmediata para dedicarse a otras ocupaciones.
El hombre realiza actos técnicos específicos para modificar las circunstancias y encontrar en ellas lo que no existe. La técnica es la reforma que el hombre impone a la naturaleza para satisfacer sus necesidades. Es lo contrario a la adaptación natural: es la adaptación del medio al sujeto. Un hombre sin técnica no es hombre.
La Vocación y el Bienestar
La vocación es la tendencia innata que se da en los hombres hacia algo. Ortega defiende que debemos seguirla y ser fieles a ella.
El hombre no se conforma con vivir simplemente en la naturaleza; busca un bienestar (divertirse, evadirse de la realidad, realizar sus sueños…). Si no puede realizar lo que pretende, puede llegar incluso a desear no vivir.