Realismo social en la narrativa española: Generación del medio siglo y experimentalismo (1950–1970)
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Realismo social y la Generación del medio siglo (1950–1970)
Y es autor de obras ya clásicas como «Los santos inocentes» o «El hereje».
Contexto y surgimiento
A partir de los años 50 va a surgir una nueva generación de narradores, denominada Generación del medio siglo, que se sienten algo más libres para expresar cierta crítica sobre la realidad social. Con una estética realista, influidos por el nouveau roman francés y el conductismo norteamericano, darán lugar a lo que se llamó el realismo social.
Características del realismo social
Serán novelas donde el narrador desaparece y cede su papel a los personajes. De tramas aparentemente intrascendentes, pero concentradas en el tiempo, su intención crítica se resume en poner el foco, como lo haría una cámara, en realidades marcadamente injustas. En la práctica se suele hablar de dos corrientes dentro de esta escuela:
- Objetivismo (también denominado neorrealismo).
- Realismo crítico, que ofrece una expresión más cruda de la realidad.
Panorama narrativo en los años 60
El panorama narrativo español a principios de los años 60 está protagonizado por la novela social. Autores neorrealistas como José Manuel Caballero Bonald, Juan Goytisolo o Ignacio Aldecoa publican novelas ya maduras dentro de esta estética. Sin embargo, la publicación en 1962 de «Tiempo de silencio», de Luis Martín‑Santos, iba a cambiar abruptamente la trayectoria de nuestra literatura.
En 1966 aparece «Señas de identidad», de Juan Goytisolo, quien recoge el testigo de la novela innovadora: conserva el espíritu crítico de la novela social, pero lo enriquece con los hallazgos contemporáneos europeos que la censura había impedido que prosperaran en nuestro país. España como tema de reflexión será el centro de estas novelas, llamadas innovadoras, a las que se sumarán no solo los autores del medio siglo como Juan Benet, Caballero Bonald o Juan Marsé,
sino también los grandes autores de los años 40, como Camilo José Cela o Miguel Delibes.
Hacia la experimentación
Lo que en los años 60 fue innovación fue cobrando auge y radicalismo, y en la primera mitad de los 70 puede hablarse sin error de experimentalismo.
Rasgos resumidos
- Predominio de la mirada objetiva y del relato centrado en personajes.
- Crítica social explícita o latente sobre la España de la época.
- Influencia de corrientes europeas contemporáneas y del neorrealismo.
- Progresiva búsqueda de nuevas formas narrativas que desembocan en la experimentación.
Autores y obras referenciales
- Luis Martín‑Santos — Tiempo de silencio (1962).
- Juan Goytisolo — Señas de identidad (1966).
- José Manuel Caballero Bonald, Ignacio Aldecoa, Juan Benet, Juan Marsé, Camilo José Cela, Miguel Delibes.
Observación final
La transición desde el realismo social hacia la novela innovadora y el experimentalismo marcó una etapa clave de la narrativa española de mediados del siglo XX, en la que conviven el compromiso social y la búsqueda formal.