Reformas y conflictos de la Segunda República Española (1931): Constitución, sufragio y retos sociales
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La Segunda República ante los principales problemas de España
Las reformas políticas de la II República Española. El nuevo régimen político republicano nació con voluntad reformadora: cambiar muchas cosas en pocos años. España presentaba un bajo nivel de desarrollo, caracterizado por un débil sector industrial. Con este panorama no es difícil caracterizar el objetivo del nuevo gobierno: transformar el Estado en un sentido moderno y democrático. Este afán reformista chocaría con la oposición del ejército, de los poderes económicos, de la Iglesia y de los movimientos obreros anarquistas. El panorama político era complejo, con una gran diversidad de ideologías y partidos políticos que dieron una gran inestabilidad gubernamental a este periodo histórico. Se puede dividir la II República en varias etapas:
Gobierno provisional y elecciones de 1931
1º Se creó un gobierno provisional presidido por Niceto Alcalá-Zamora, un republicano de derechas; más tarde dimitió. Convocó elecciones a Cortes en 1931, en las que votaron los hombres:
- Estas elecciones fueron ganadas por los republicanos-socialistas. Así, de inicio se llamó el bienio republicano-socialista, cuyos partidos de izquierda llevaron a cabo reformas para afrontar los problemas de España. La promulgación de la Constitución de 1931 fue muy importante: en ella se recogían aspectos de este sistema político, como Cortes unicamerales o congreso de los sufragios.
- Sufragio universal: masculino y femenino para mayores de 23 años.
- El presidente de la República era elegido por las Cortes por un periodo de seis años. Podía nombrar o destituir al jefe del gobierno, promulgar leyes y disolver las Cortes, aunque su actuación estaba subordinada al poder legislativo.
- Se reconocieron las libertades y los derechos sociales y políticos tanto a hombres como a mujeres.
- Libertades civiles: se reconocieron la libertad religiosa, de expresión, de asociación y de reunión; además se permitió el matrimonio civil y el divorcio.
- La estructura del Estado era unitaria, pero se reconocía el derecho de autonomía en los municipios y regiones.