Las Reformas Educativas de la II República Española: De la Escuela Laica al Frente Popular

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La Educación en la Segunda República Española (1931-1939)

El plan de creación de escuelas, aprobado por el primer gobierno republicano en junio de 1931, constituyó el primer intento serio por resolver el grave problema del establecimiento de una democracia en una población básicamente ignorante.

Periodización de la Política Educativa Republicana

La política educativa llevada a cabo durante la II República requiere distinguir cuatro períodos clave:

  • El Bienio Azañista (1931-1933)
  • El Bienio Radical-Cedista (1933-1936)
  • Los escasos meses de gobierno de la coalición política del Frente Popular (febrero-julio 1936)
  • La Guerra Civil (1936-1939)

Reformas Educativas del Primer Bienio (Azañista)

Dejando al margen el periodo de guerra, solo podría hablarse de verdaderas reformas educativas republicanas en el primer bienio azañista (1931-1933). Estas incluyeron:

  • La implantación del bilingüismo en Cataluña.
  • La reordenación del Consejo de Instrucción Pública y la creación de los Consejos Escolares.
  • La libertad en la instrucción religiosa, entendida como respeto a la libertad de conciencia del niño y del maestro, suprimiéndose la enseñanza obligatoria de la religión.
  • La supresión del bachillerato conservador de 1926, ordenándose provisionalmente la vuelta al plan de 1903.
  • La concesión de la preautonomía a las universidades de Madrid y Barcelona.
  • El comienzo de los trabajos encaminados a elaborar una nueva Ley de Educación que sustituyera a la antigua Ley Moyano. El encargado de elaborar esta nueva ley fue el pedagogo Lorenzo Luzuriaga.

El Informe de Lorenzo Luzuriaga

El informe de Luzuriaga postulaba que la educación debía ser pública y laica, prohibiendo la enseñanza privada «con fines políticos o confesionales». Además, estableció la enseñanza gratuita en los primeros niveles, el modelo de escuela unificada, la adopción de principios pedagógicos modernos y el reconocimiento de la autonomía regional.

El Nuevo Rol del Profesorado

La nueva política de profesorado comenzó con la dotación de nuevas plazas de maestro y la sustitución del viejo sistema. La educación comenzó a adquirir un carácter técnico-pedagógico. La República implicaba un nuevo orden moral y político, y el maestro debía ser un instrumento básico en la transmisión de esos valores. Asimismo, la revolución republicana definía a España como un estado aconfesional.

La Contrarreforma y el Impulso Revolucionario

El triunfo de la coalición entre católicos (CEDA) y los radicales de Lerroux cambió por completo la política del primer bienio, lo que supuso una verdadera contrarreforma educativa.

No obstante, el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936 permitió disolver las Cortes conservadoras y restablecer los acuerdos del bienio progresista. Así, la política educativa republicana, bajo la influencia de los sindicatos socialistas y anarquistas, y del Partido Comunista, adquirió un claro carácter revolucionario, centrándose en la lucha contra el analfabetismo.

Alfabetización y Educación Popular

Nuevos aspectos a destacar de este período final serían el amplio desarrollo de los ateneos libertarios y de grupos anarquistas trabajando por la alfabetización y la educación popular, como la organización denominada Mujeres Libres.

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