El Régimen de Primo de Rivera: Política Económica y Oposición Social
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La Dictadura de Primo de Rivera: Orden Público y Estructura Política
La actuación contra los desórdenes públicos produjo efectos inmediatos. Sin embargo, su error fundamental fue confundir con delincuencia lo que era simplemente protesta o reivindicación política del movimiento obrero.
Para auxiliar a las fuerzas del orden público, se intentó extender a toda España la institución catalana del Somatén. Esta resultó poco operativa y, en realidad, constituía un cuerpo paramilitar contrarrevolucionario y adicto al régimen.
Hitos institucionales a destacar:
- La Unión Patriótica: Creada por el dictador en 1924.
- La Asamblea Nacional Consultiva: Órgano que practicó una política económica marcadamente intervencionista.
La Política Económica Intervencionista
La dictadura ejerció un control férreo sobre la economía, como se evidencia en los siguientes puntos:
- El control de todos los sectores productivos: Supervisión de las actividades económicas hasta en los menores detalles, tales como precios y volumen de producción.
- Las ayudas y subvenciones: Inyección de capital mediante dinero público a empresas nacionales.
- El reforzamiento del proteccionismo arancelario: Medidas para salvaguardar los productos agrarios e industriales nacionales de la competencia exterior.
Por contraste, el Estado se endeudó en exceso y, en definitiva, los principales beneficiados resultaron ser los grandes grupos capitalistas españoles. Esta política económica se vio favorecida por la buena coyuntura vivida entonces en el mundo, los denominados “felices años 20”. Las concentraciones industriales en las grandes ciudades favorecieron el desarrollo de las organizaciones obreras, destacando la UGT y la Confederación Nacional de Sindicatos Católicos.
La Oposición a la Dictadura y la Caída de Primo de Rivera
El régimen enfrentó una resistencia creciente proveniente de diversos sectores:
1. Los políticos de la vieja guardia
Al principio, su postura fue de expectativa; creían que el golpe de Estado era inevitable y que el régimen resultaría poco duradero.
2. Los republicanos
Se encontraban inicialmente desunidos. Aunque en febrero de 1926 firmaron un pacto bajo la Alianza Republicana, la realidad es que cada grupo seguía actuando por su cuenta.
3. La oposición militar
Esta actitud reticente se explica fundamentalmente por algunas de las reformas militares llevadas a cabo por la dictadura.
4. Los intelectuales y la Dictadura
A pesar de los contactos que estas fuerzas realizaron con las agrupaciones proletarias para buscar adhesiones, las gestiones no condujeron a resultados tangibles. El gobierno de Berenguer continuó ignorando el cambio profundo producido en la sociedad española. Este resultado final sorprendió a la oposición casi tanto como al propio gobierno.