La prensa recibió favorablemente el pronunciamiento. Solo la voz de algunos intelectuales se opuso: José Ortega y Gasset, Vicente Blasco Ibáñez y Miguel de Unamuno (desterrado a Fuerteventura).
Primo de Rivera se enfrentó de manera represiva a los nacionalismos periféricos (gallego, vasco y catalán), lo que les empujó a tender hacia el republicanismo y a radicalizarse.
La dictadura, que debería ser solo un instrumento temporal de urgencia para solucionar los problemas de España, se presentó a sí misma sin ideología y tal vez por eso contó con tanta aceptación.
El Directorio Militar (1923-1925)
Medidas Políticas
Primo de Rivera formó un Directorio Militar, una institución de gobierno formada por militares. Sus primeras medidas fueron:
Suspender los partidos políticos.
Acabar con el caciquismo (elaboró un Estatuto Municipal y otro provincial, poniendo a militares al frente de los gobiernos civiles).
Solucionar los problemas de orden público (declaró el estado de guerra y reprimió duramente al PCE y a los anarquistas).
Arreglar el problema de Marruecos.
Prohibir cualquier tipo de manifestación o institución de los nacionalismos.
La dictadura impuso el orden público restringiendo y controlando el derecho a huelga, la libertad de prensa y las garantías constitucionales, etc. Para ejercer el control en pueblos y ciudades se creó el Somatén, una milicia civil armada de “ciudadanos honrados”.
Se actuó con dureza contra los partidos y sindicatos de izquierda, los anarquistas y los separatistas (PCE, CNT, Acció Catalana). El PSOE y su sindicato UGT colaboraron con el régimen.
En Marruecos, las derrotas sufridas por España en Barranco del Lobo (1909), Annual y Monte Arruit (1921) contra las tropas del insurgente Abd el Krim, causaron una gran crisis e incluso el planteamiento de abandonar el protectorado. Pero la ocupación de territorios del protectorado francés por parte de los insurrectos forzó una colaboración franco-española que provocó el desembarco de Alhucemas (1925). Abd el Krim sufrió una severa derrota y la Dictadura consiguió una gran victoria, terminando con el problema marroquí y ganando gran prestigio.
Política Económica y Laboral
La Dictadura consiguió un crecimiento económico espectacular y los conflictos laborales remitieron. Durante los años que duró se produjo un importante aumento de las infraestructuras:
Ampliación y mejora de la red de carreteras y trazado de caminos vecinales.
Ampliación y mejora de las vías férreas, lo que permitió el desarrollo de la industria siderometalúrgica.
Construcción de puentes, escuelas, ambulatorios, casas para trabajadores, mercados de abastos, etc.
Crecimiento de la industria del cemento y la construcción.