El Renacimiento y el Nacimiento del Mundo Moderno

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El Renacimiento: La Ruptura con la Tradición Medieval

Los europeos del siglo XVI tenían una clara conciencia de ruptura con respecto a la Edad Media, conciencia mantenida por la sucesión de una serie de transformaciones sociales, políticas, religiosas, económicas y culturales que nacían con una clara voluntad de oposición a lo "medieval".

Transformaciones Religiosas y Políticas

Entre ellas podemos destacar la desintegración de la Iglesia y el desarrollo de la Reforma luterana, así como el de la Iglesia anglicana con Enrique VIII. Estos cambios se producen en el marco de la consolidación de los Estados nacionales y de las monarquías autoritarias que van a configurar un nuevo mapa político en Europa, al que hay que asociar el desarrollo de la burguesía y su papel predominante.

El Florecimiento Artístico y el Mecenazgo

En el aspecto artístico, el Renacimiento comienza en Italia, específicamente en las ciudades en las que los primeros "nuevos ricos" quieren manifestar su riqueza: se construyen palacios modernos, se contrata a pintores y escultores para decorarlos e incluso se patrocina a científicos como Galileo Galilei. Gracias a los Medici de Florencia —comerciantes y banqueros—, Galileo puede dejar su trabajo de profesor en la universidad y dedicarse a construir la nueva física, la ciencia moderna.

El Valor del Conocimiento y la Cultura

Los burgueses valoran la cultura, la técnica y el conocimiento: es una especie de vuelta a la Atenas del siglo V a. C. Ciudades como Venecia y Florencia, las primeras dominadas por la burguesía, se convierten en museos vivos. En la Universidad de Padua, controlada por la República de Venecia y lejos de la vigilancia de los Jesuitas, Galileo iniciará la ciencia moderna. Incluso el Papa de Roma valora la nueva estética y contrata a Miguel Ángel para que esculpa su tumba y pinte la Capilla Sixtina.

Innovación Técnica y el Retorno a los Clásicos

Un avance técnico tan sencillo como la invención de la imprenta facilitará la circulación de las nuevas ideas y hará imparable el cambio. Cuando los pensadores y artistas renacentistas deciden alejarse de lo medieval, miran en primer lugar a la Antigüedad clásica. Se vuelven a leer a los autores clásicos y se retoman los criterios estéticos griegos. Se abandona una concepción del mundo teocéntrica, en la que todo gira alrededor de la religión, y se recupera al ser humano en su dimensión más "natural".

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