Resistencia Antifranquista y Transformación Económica de España
L'oposició a la dictadura
A Espanya, els fronts de lluita antifranquista durant aquests anys van ser tres:
- Les antigues organitzacions polítiques i sindicals.
- Els grups monàrquics.
- El maquis o guerrilla.
L’activitat clandestina de petits grups del PCE, del PSOE i de la CNT mai no es va interrompre, tal com ho prova el reguitzell d’empresonaments i d’execucions de militants d’aquests grups que hi va haver des del 1939. Aquests grups van incrementar la seva pressió sobre el règim en la fase de l’aïllament internacional del règim, després de la Segona Guerra Mundial, però van minvar durant la dècada de 1950. Els grups monàrquics van practicar una oposició conspirativa.
Evolución económica en la España franquista
En los años cincuenta, la situación creada por la autarquía económica era insostenible (bajos salarios, racionamiento, inflación y estraperlo). La agricultura era el sector más importante, pero su producción era insuficiente. La industria estaba estancada pese a la creación del INI (Instituto Nacional de Industria) en 1941. La sociedad era tradicional y la mayoría de la población pasaba hambre y estaba descontenta.
Apertura y fin del aislamiento
Se hacía necesaria una apertura para combatir el estancamiento económico. La Guerra Fría significó el fin del aislamiento internacional gracias al acuerdo firmado en 1953 con Estados Unidos, el Tratado de Ayuda Mutua, por el que proporcionarían ayuda económica a cambio de instalar bases en España, lo que permitió una recuperación con algunos cambios: acabó el racionamiento y se liberalizaron los precios y la circulación de los productos alimenticios.
Desequilibrios y motores del crecimiento
Pero a partir de 1956, la inflación y el déficit presupuestario crecieron. La balanza de pagos, deficitaria permanentemente, casi enjugó su déficit gracias a tres fuentes de ingresos:
- Las inversiones extranjeras: suplieron en parte la carencia de capital, pero originaron una excesiva dependencia de los países más desarrollados.
- El boom del turismo: con 6 millones de visitantes (franceses, ingleses y alemanes, principalmente) en 1960, que pasarían a más de 30 en 1973, convirtió a España en el segundo destino turístico de Europa, por detrás de Italia.
- Las divisas de los emigrantes: los españoles en Europa enviaban sus ahorros a España en divisas, muy importantes para el crecimiento.
El desarrollo económico quedó estancado a partir de la crisis general de la economía capitalista de 1973.