Responsabilidad Social Corporativa, Acciones y Capital Social: Claves Empresariales
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Responsabilidad Social Corporativa (RSC)
RSC: Contribución activa y voluntaria que realiza una empresa para mejorar el entorno que la rodea. Esto se logra mediante acciones que generan un efecto positivo en la sociedad, la economía y el medioambiente. Las empresas no solo cumplen estrictamente con las leyes laborales y medioambientales, sino que van más allá, introduciendo nuevas formas de hacer las cosas. El objetivo es que los efectos positivos de la empresa superen los efectos negativos que, inevitablemente, provoca su actividad económica. La actividad de la empresa en materia de RSC se refleja en el balance social, un documento informativo elaborado por la propia empresa.
Acciones
Acciones: Cada una de las partes iguales en las que se divide el capital social de una Sociedad Anónima (SA). El poseedor de acciones es socio de la empresa y propietario de esta en una parte proporcional al número de acciones adquiridas. Son la contrapartida que reciben los accionistas por su aportación al capital social de la SA. Su posesión otorga al accionista derechos como: derecho a voto, derecho a participar en el reparto de beneficios a través de los dividendos activos y derecho a suscribir preferentemente nuevas acciones en las ampliaciones de capital de la empresa. Las acciones pueden ser nominativas o al portador. Para su poseedor, es un título o valor de renta variable, que puede o no cotizar en Bolsa, y cuya rentabilidad es muy variable.
Participaciones
Participaciones: Partes iguales en las que se divide el capital de una Sociedad Limitada (SL) y representa un porcentaje de la propiedad de la empresa. Son acumulables e indivisibles. Otorgan a los socios derechos semejantes a los de las acciones, pero con la diferencia principal de que no pueden ser transmitidas con tanta facilidad como las acciones.
Capital Social
Capital Social: Dinero que los socios de una empresa han aportado para el desarrollo de las actividades económicas que constituyen el objeto social de la sociedad. A lo largo de la vida de la empresa, esta cifra puede modificarse mediante ampliaciones o reducciones de capital. Cuando se constituye una sociedad, el capital debe estar suscrito al 100% y desembolsado al 100% en las SL, y al 25% en las SA.