La Restauración Monárquica en España (1875-1898): Consolidación y Desafíos
1. El Sistema Político de la Restauración
1.1. Un Nuevo Modelo Político
Cánovas del Castillo propuso un nuevo modelo político que buscaba superar algunos de los problemas endémicos del liberalismo precedente, como:
- El carácter partidista y excluyente de los moderados durante el reinado isabelino.
- El intervencionismo militar en la política.
Para conseguir su propósito, se propuso dos objetivos fundamentales:
- Elaborar una Constitución que vertebrara un sistema político basado en el bipartidismo.
- Pacificar el país, poniendo fin a la Guerra de Cuba y al conflicto carlista.
La Constitución de 1876
La Constitución de 1876 se caracterizó por ser de carácter marcadamente conservador e inspirada en los valores históricos tradicionales de la monarquía, la religión y la propiedad. Sus principales rasgos fueron:
- Soberanía compartida entre las Cortes y el rey.
- Cortes bicamerales, formadas por el Senado y el Congreso de los Diputados.
- Poderes del rey: Ejercía un poder moderador, actuando como árbitro en la vida política y garantizando el buen entendimiento y la alternancia entre los partidos políticos.
- Sufragio: Fue censitario hasta 1890, y a partir de ese año, se estableció el sufragio universal masculino.
- Derechos: Tendieron a ser restringidos, especialmente los de imprenta, expresión, asociación y reunión.
- Relación Iglesia-Estado: Se estableció la confesionalidad católica del Estado.
1.2. El Fin de los Conflictos Bélicos
La Derrota Carlista y el Régimen Foral
La consecuencia inmediata de la derrota carlista en 1876 fue la abolición definitiva del régimen foral. Los territorios vascos quedaron sujetos al pago de impuestos y al servicio militar, comunes a todo el Estado. Sin embargo, en 1878, se estipuló un sistema de conciertos económicos que otorgaba un cierto grado de autonomía fiscal a las Provincias Vascas, que pagarían anualmente a la administración central una determinada cantidad recaudada directamente por las Diputaciones Provinciales.
La Paz de Zanjón y el Conflicto Cubano
El final de la Guerra Carlista permitió abordar con mayor facilidad la insurrección cubana, conocida como la Guerra de los Diez Años (1868-1878). Como resultado de la actuación militar y la negociación con los insurrectos, en 1878 se firmó la Paz de Zanjón. Este acuerdo incluía:
- Una amplia amnistía.
- La abolición de la esclavitud.
- La promesa de reformas políticas y administrativas por las que Cuba tendría representantes en las Cortes españolas.
El retraso o incumplimiento de estas reformas provocaría el inicio de un nuevo conflicto en 1879, la Guerra Chiquita, y la posterior insurrección en 1895, que desembocaría en la Guerra Hispano-Estadounidense.
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