La Retórica de Cicerón: Obras Maestras y Discursos Clave de la Oratoria Romana
Marco Tulio Cicerón: La Cima de la Oratoria Romana
La fama literaria de Cicerón se cimentó principalmente en sus discursos. Cicerón solía llevar su discurso aprendido de memoria, al menos en una parte importante, retocando el texto posteriormente para su publicación. Esto ocurría si el resto del discurso, o el discurso entero, no se había podido completar en su primera actio (la realmente pronunciada) por cualquier causa, o si había producido un efecto contrario al deseado.
No resulta sencillo clasificar la tipología de sus discursos, ya que son escasos los ejemplos donde las líneas diferenciadoras son totalmente claras. Su producción oratoria es abundantísima: se conservan 58 discursos y se tiene constancia de la existencia de otros 30. Los más famosos son las Verrinas, las Catilinarias y las Filípicas.
Discursos Destacados de Cicerón
A continuación, se citan algunos de los discursos más destacados de su producción oratoria:
1. Pro Roscio Amerino (80 a. C.)
Cicerón se estrenó en la palestra con la defensa de un joven natural de Ameria, acusado de haber matado a su padre. Se trataba de una acusación falsa con un claro trasfondo político. El discurso tuvo gran éxito y logró la libertad de su cliente.
2. In Verrem (Las Verrinas)
Verres, gobernador de Sicilia, había expoliado y vejado sin escrúpulos a los sicilianos. Fue tal el peso de los testimonios de cargo que adujo Cicerón, que su famoso abogado defensor renunció a la defensa del cliente y Verres se exilió voluntariamente.
3. In Catilinam (Las Catilinarias)
Son cuatro los discursos contra Catilina, conocidos comúnmente como las Catilinarias. El objetivo era lograr del Senado la condena de Catilina por su conjuración contra el Estado. Son los más difíciles de clasificar, ya que no pertenecen claramente a ninguno de los tres géneros tradicionales del discurso:
- Son a la vez acusatorios (genus iudiciale).
- Son discursos políticos ante la asamblea de senadores y el pueblo (genus deliberativum).
- También se acercan a la vituperación (genus demonstrativum).
Nota importante: Estos discursos fueron redactados tres años después de haber sido pronunciados.
4. Pro Archia poeta
Es un discurso en pro de la ciudadanía del poeta griego Arquías, que había sido puesta en litigio. Este texto da fiel testimonio de la humanidad y nobleza de Cicerón.
5. Pro Milone
El discurso que se conserva (mucho más fino y mejor elaborado) no es el mismo que fue pronunciado originalmente. Cicerón quiso redactarlo de nuevo para anular el fracaso emocional de su derrota en el estrado. Cuando Cicerón envió el nuevo discurso a Milón, que había sido desterrado, este le contestó irónicamente diciéndole que si le hubiera defendido en su momento tan brillantemente, no podría estar ahora comiendo tan exquisitos barbos. Es, tal vez, el discurso de mayor calidad retórica, calificado ya en la antigüedad como una obra maestra.
6. In Antonium (Las Filípicas)
Llamado también con el nombre de Filípicas por el propio Cicerón, debido a su similitud con el discurso del mismo título del griego Demóstenes. Fue pronunciado contra Marco Antonio después de que Cicerón retornara a la política tras el asesinato de César. Se difundió por toda Italia a fin de levantar los ánimos contra la indignidad moral y los proyectos faltos de escrúpulos de Antonio.