La Revolución Francesa: Orígenes, Desarrollo y Transformación del Estado Moderno
La Revolución Francesa
Antecedentes de la Revolución
Francia se encontraba sumida en una profunda crisis. Las clases bajas manifestaban su descontento ante los privilegios desmedidos de las clases altas. En este contexto de tensión social y económica, se convocan los Estados Generales del reino para intentar hallar una solución a la inestabilidad.
Estalla la Revolución
Los representantes elegidos por cada estamento trasladaron sus quejas y reivindicaciones a los Estados Generales. El 20 de junio, los delegados del Tercer Estado, al encontrar su lugar habitual de reunión cerrado, se congregaron en una sala de Juego de Pelota. Allí, protagonizaron un acto de rebeldía histórica al jurar no separarse jamás hasta dotar a la nación de una constitución.
Las primeras acciones revolucionarias
Debido a que el monarca y otros sectores privilegiados se resistían a aceptar la liquidación del absolutismo, las clases populares decidieron pasar a la acción directa y asaltaron la Bastilla. Este evento provocó una rápida expansión de la revolución por todo el país y motivó que la población dejara de pagar impuestos señoriales. En respuesta, la Asamblea Nacional estableció la igualdad tributaria, la unificación de las penas y el libre acceso a los cargos públicos. Finalmente, el 26 de agosto se proclamó la libertad y los derechos fundamentales.
La etapa moderada: La Constitución de 1791
Con la promulgación de la Constitución de 1791, se instauró una monarquía constitucional basada en la división de poderes. Entre sus medidas principales destacaron:
- Establecimiento de un sistema electoral censatario.
- Creación de un sistema de impuestos equitativo para todos los ciudadanos.
No obstante, la estabilidad se vio amenazada cuando el papa Pío VI impulsó la contrarrevolución desde el exterior.
La Asamblea Legislativa y las facciones políticas
Dentro de la Asamblea surgieron diversos partidos con visiones contrapuestas:
- Jacobinos: Liderados por Robespierre, contaban con una red de aproximadamente 1000 sociedades afiliadas.
- Cordeliers: Defensores del sufragio universal, demandaban la abolición de la monarquía y la instauración de una república. Sus principales referentes fueron Danton y Marat.
- Girondinos: Representaban la facción más moderada; defendían el sufragio censatario, una monarquía institucional y una política de reformas graduales.
La Convención Republicana y la caída de la monarquía
Ante la amenaza de las potencias absolutistas de Austria y Prusia, que se disponían a invadir Francia, el pueblo francés se movilizó masivamente para formar un ejército nacional. En este clima de sospecha, se acusó al rey Luis XVI de traición. La insurgencia popular asaltó el Palacio de las Tullerías, lo que derivó en la creación de un nuevo parlamento. Su primera gran medida fue la abolición definitiva de la monarquía y la proclamación de la República.
La guerra y la dictadura republicana: El Terror
El nuevo ejército francés estaba compuesto mayoritariamente por campesinos. Tras el juicio correspondiente, Luis XVI fue guillotinado. En este periodo, Robespierre asumió el poder e implantó una etapa conocida como el Terror. Durante su mandato, elaboró una nueva constitución e impuso el sufragio universal masculino.
Finalmente, tras la ejecución de Robespierre, el control político pasó nuevamente a manos de los girondinos. Estos redactaron una nueva constitución, restablecieron el sufragio censatario y delegaron el poder ejecutivo en un Directorio.
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