Rituales y deidades de la religión romana: guerra, cultos domésticos y ceremonias
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Rituales de guerra en la antigua Roma
La declaración de guerra la realizaban unos sacerdotes denominados feciales. Una guerra ponía en movimiento a las potencias divinas y era importante captar su favor para dejar así desprovistos de protección a los enemigos. Se intentaba atraer a los propios dioses enemigos al bando romano.
Prácticas rituales relacionadas con la guerra
- Danzas sagradas, purificación de las armas, solicitud de auspicios y celebración de sacrificios.
- Se abrían las puertas del templo de Jano para establecer, simbólicamente, comunicación entre el ejército y la ciudad de Roma.
- El general romano que comandaba las tropas actuaba como intermediario entre los dioses y los hombres que combatían a sus órdenes.
- Al concluir la campaña se celebraba una procesión religiosa denominada triunfo.
Los dioses romanos
La religión romana era politeísta: existían numerosos dioses en lugar de uno solo. Los romanos tenían una divinidad diferente para cada uno de los actos que componían las labores y actividades de la vida cotidiana. La mayoría de estas divinidades eran simplemente una especie de espíritus o genios protectores que muchas veces ni siquiera tenían nombre propio. Se les denominaba colectivamente indigetes.
Divinidades tradicionales
- Los lares: eran los espíritus de los antepasados que protegían a la familia. Cada casa tenía una pequeña alacena en la estancia principal que contenía las estatuillas de estas divinidades; dicho lugar se denominaba larario.
- Los manes: eran los espíritus de los difuntos a los que era necesario alimentar para que se mantuvieran en paz y no atormentaran con su presencia a los vivos.
- Los penates: eran divinidades de carácter familiar que velaban por la despensa y las provisiones de la casa.
Divinidades personales y principales
- Jano: era el dios de las dos caras, porque implicaba el pasaje de un estadio de la vida a otro.
- Vesta: era la diosa del hogar y del fuego doméstico, cuya presencia representaba la continuidad de Roma.
- Marte: era el dios de la guerra.
- La tríada capitolina: estaba formada por Júpiter, el dios supremo; Juno, su esposa; y Minerva.
- Otros dioses adoptados de los griegos.