Sacramentos de iniciación en la Iglesia: Bautismo, Confirmación, Eucaristía y vida sacramental

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Sacramentos y etapas de iniciación en la Iglesia

Descripción de los sacramentos y momentos clave en el proceso de pertenencia a la Iglesia.

Bautismo

El bautismo: es el primer paso dentro de todo ritual de iniciación para ser miembro de la Iglesia; es decir, de esta familia donde todos somos íntimos. El bautismo significa penitencia, el ser hijo, el comienzo de una larga historia de amor. El bautismo tenía un significado muy profundo: entrar a pertenecer a Dios, a su plan de salvación.

Confirmación

Confirmación: es el segundo momento del proceso de pertenencia al seno de la Iglesia. Es la celebración del Espíritu, del amor íntimo entre el Padre y el Hijo que nos hace parte suya y que nos introduce en ese amor creador y creativo. El sacramento de la confirmación supone la aceptación libre y consciente del bautismo, sacramento este último realizado durante la primera infancia. En la confirmación se acepta la propuesta de amor incondicional de Dios, se establece una intimidad con Él, al mismo tiempo que nos integramos plenamente en la comunidad de la Iglesia.

Eucaristía

Eucaristía: el tercer paso en el camino hacia la vinculación total es una especie de pacto, alianza definitiva con el Dios que nos ha amado primero. La comunión es el amor íntimo del Padre y del Hijo. Creemos en un Dios que es relación y comunidad; por eso nos es imposible vivirla por nuestra cuenta, como si nuestra vida fuera ajena a la que nos rodea. El bautismo, la confirmación y la comunión cierran el círculo de la iniciación a la experiencia de ser miembro de la Iglesia y abren a quienes nos reciben a una vida nueva.

Sacramentos de iniciación

  • Bautismo
  • Confirmación
  • Eucaristía

Sacramento de la Reconciliación

Sacramento de reconciliación: en este sacramento celebramos con toda la comunidad. No consiste tan solo en confesar los pecados al sacerdote y rezar un Padre Nuestro; implica un trabajo de interioridad, de reconocimiento de conciencia de lo que no está reconciliado en nosotros. Por tanto, reclama un proceso de acompañamiento en la comunidad y una entrega confiada a quienes pueden ser aliento para nosotros en el camino. Por encima de todo, es perdón y amor profundo con cada uno de nosotros.

La Cuaresma

La Cuaresma: es el proceso hacia la celebración del perdón, en el que se intensifican la súplica, el silencio interior y el trabajo de la conciencia que se reconoce frágil ante su Dios.

Unción de los enfermos

Unción de los enfermos: pretende ayudarnos a expresar la necesidad de que el momento de la enfermedad se convierta para nosotros en fuente; es decir, en aprendizaje, en sabiduría, en gracia, en oportunidad y no solo en sufrimiento y agotamiento.

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