El sector terciario: delimitación, importancia y regulación de los servicios
El sector terciario: delimitación e importancia
El sector servicios (sector terciario o de producción de bienes intangibles) incluye actividades muy heterogéneas entre las que destacan:
- Distribución comercial: comercio al por mayor y al por menor.
- Transporte de pasajeros y mercancías: carretera, ferroviario, aéreo y marítimo.
- Telecomunicaciones: servicios tradicionales (servicios postales o mensajería) y avanzados (telefonía fija y móvil, Internet o TV).
- Hostelería: hoteles, bares y restaurantes.
- Intermediación financiera: bancos, cajas de ahorro, cooperativas de crédito, establecimientos financieros de crédito, sociedades de inversión o empresas aseguradoras.
- Servicios a empresas: auditoría, asesoría, consultoría, asistencia técnica, etc.
- Servicios sociales: educación, sanidad, atención a dependientes (menores, jubilados, discapacitados, inmigrantes, etc.).
- Administraciones públicas: servicios prestados por la Administración central y territorial a través de sus ministerios, consejerías o delegaciones, y también por agencias y entes específicamente creados.
- Otros servicios: servicios inmobiliarios, agencias de viaje o servicios personales (peluquerías, lavanderías, etc.).
Clasificación de los servicios
1. Según su destino
Servicios de mercado o destinados a la venta (proporcionados por el sector privado), y servicios no destinados a la venta (proporcionados por el sector público).
2. Según su uso
Servicios intermedios (se utilizan como consumos intermedios) o servicios finales (se destinan al consumo final).
3. Según su evolución tecnológica
Servicios estancados (muy intensivos en mano de obra y de reducida productividad por la dificultad de incorporar tecnología) y servicios progresivos (intensivos en conocimientos y con mayor productividad al incorporar nuevas tecnologías).
La regulación del sector servicios
1.
Tradicionalmente, el sector servicios ha estado muy protegido de la competencia por el Estado mediante regulaciones y la presencia de grandes empresas públicas, en algunos casos formando monopolios públicos.
Motivos: evitar la aparición de monopolios privados en sectores estratégicos (sector transporte, telecomunicaciones o distribución de energía), establecer barreras de entrada a la competencia exterior o proteger a los consumidores.
2.
Desde mediados de los años 90 del siglo XX, se ha procedido a una liberalización continuada del sector, que aún no ha culminado. La liberalización se ha llevado a cabo mediante la privatización de empresas públicas y la desregulación de la actividad.
Motivos: el desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones, la creación del GATS (Acuerdo General sobre Comercio de Servicios en el seno de la OMC) y el avance del proceso de globalización.